1. No Interferir en las cuestiones de los demás:
Como
sea que los otros vivan sus vidas es problema de ellos. Nosotros
podemos no estar de acuerdo con cambiarlo, pero no podremos modificar
nada. Los únicos que van a cambiar, y a veces, somos nosotros.
Interferir en los problemas de los demás nos puede traer rechazo, enojo,
y mucho más. Dejen eso atrás y enfóquense en lo suyo.
2. La importancia del perdón:
Traer
un enojo adentro es como cargar un carbón encendido, quemándonos
constantemente. Debemos dejar ir los enojos y perdonar. Cultivar un
corazón de amor y benevolencia y olvidar las cosas negativas. Lo que las
personas hacen malo es problema de ellos no de nosotros. Dejémoslo
atrás, sólo nos causará problemas.
3. No busquemos ser reconocidos:
Hagamos
las cosas por nosotros mismos, por nuestro propio beneficio, no por el
de los demás. Las alabanzas no duran mucho tiempo. Tengamos confianza en
nosotros mismos. No necesitamos reconocimiento. El buscar
reconocimiento hace que no hagamos las cosas por la pasión, sino por los
otros. Dejemos eso atrás.
4. No seamos celosos:
El
celo es como un odio. Es un gusano interno que nos devora y nos
destruye. No seamos presos de él. Enfoquémonos en nosotros mismos.
Algunas veces estamos adelante, otras veces atrás. Si alguien hizo algo
bueno celébrenselo, no se lo condenen. La envidia es terrible, es peor
que estar enojados. Es un mecanismo de defensa, pero hay que dejarlo
atrás.
5. Meditar Constantemente:
La
meditación significa estar en paz, en absoluta relajación. Es un
momento en donde nuestra mente se aclara de todo pensamiento negativo e
imparcial, y nos deja en un estado de limbo y tranquilidad absoluta.
Deja nuestra mente en blanco, libres de odios, y terrores. Todos la
buscamos de una forma u otra. Es vital.
Budismo Tibetano
No hay comentarios:
Publicar un comentario