En una ocasión le preguntaron a Buda Gautama :
«¿Tiene amigos el iluminado?»,
y él respondió:
«No».
Quien le había hecho la pregunta se quedó perplejo, porque pensaba que el iluminado tiene el mundo entero por amigo.
Pero Buda Gautama tiene razón, por mucho que te sorprenda.
Cuando
dice que el iluminado no tiene amigos, se refiere a que no puede tener
amigos porque tampoco puede tener enemigos. Ambos van unidos. Puede
tener amigabilidad, pero no amistad.
La
amigabilidad es un amor que no tiene destinatario, que no está
canalizado. No es un contrato, ni tácito ni explícito. No es de un
individuo a otro individuo; es de un individuo a la existencia entera,
de la cual el hombre es solo una pequeña parte, porque también forman
parte de ella los árboles, los animales, los ríos, las montañas, las
estrellas. Todo está incluido en ella.
La
amigabilidad es la manera de ser auténtico, real; empiezas a
irradiarla. Aparece por sí misma, no la atraes tú. Quienquiera que se
acerque a ti, notará la amigabilidad. Eso no significa que no vayas a
tener enemigos. Con respecto a ti, no serás enemigo de nadie, porque ya
no serás amigo de nadie, pero tu altura, tu consciencia, tu dicha, tu
silencio, tu paz molestarán a muchos, los irritarán, convertirán a
muchas personas sin conocimiento en tus enemigos.
En
realidad, los iluminados tienen más enemigos que los no iluminados. Los
no iluminados pueden tener unos cuantos enemigos y unos cuantos amigos.
Los iluminados tienen prácticamente al mundo entero en su contra,
porque el ciego no puede perdonar a quien tiene ojos, y el ignorante no
puede perdonar al que sabe. No pueden sentir amor por quien ha logrado
satisfacción, porque su ego está herido...
El
iluminado no tiene ni amigos ni enemigos; solo un amor puro, sin
destinatario. Siempre está dispuesto a derramarse en el corazón de quien
está dispuesto a recibirlo.
Es la amigabilidad verdadera, real.
Pero
esa persona provocará a muchos egos, herirá a quienes se consideran
importantes y poderosos. Los presidentes, las reinas, los reyes y los
primeros ministros se preocuparán inmediatamente. Una persona sin poder
se convierte de repente en centro de atención, atrae a personas con
dinero, prestigio y poder. No se puede perdonar a semejante persona. Hay
que castigarla, haya cometido un delito o no.
Y el iluminado no puede cometer un delito; es completamente imposible.
Pero
ser inocente, ser amigable, amar sin razón alguna, el simple hecho de
ser tú mismo puede disparar muchos egos contra ti. Por eso cuando digo
que el iluminado no tiene enemigos me refiero a que por su parte no
tiene enemigos, pero que por parte de los demás, cuanto mayor sea su
estatura, mayor será su oposición a él, mayores la enemistad, el odio,
la condena. Así ocurre desde hace siglos...
Una
comprensión intelectual no resulta suficiente, aunque conviene tenerla,
porque puede ayudar a avanzar hacia una experiencia existencial.
Pero únicamente la experiencia te proporcionará el pleno sabor de la dulzura, de la belleza, la divinidad y la verdad del amor.
"LA PASIÓN POR LO IMPOSIBLE". ~
~ Osho -
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