Es
más fácil amar a alguien cuando lo respetamos, es el respeto el mejor
vehículo para el amor verdadero y duradero. Amor sin respeto termina
lastimando y eso no es amor.
Y
lo bueno del respeto es la facilidad con la que se gana... respetando,
poniendo la muestra. Tal vez el respeto no consiga alargar una relación
que debe terminar, pero si logra que ninguno se dañe permanentemente en
el intento.
Respeto
es mantener a salvo la intimidad, propia y ajena, pedir permiso antes
de pisar territorio sentimental, tratar con cuidado lo amado, lo
sagrado, exactamente como pedimos ser tratados y no exhibir nunca lo que
nos ha sido
confiado por amor.
Es
por ello que hay relaciones agotadas no por falta de cariño, sino por
faltas de respeto y serán solo aquellas las que dejen mal sabor de boca,
por esto, antes de pedir que nos quieran, debemos asegurarnos que nos
hemos ganado el respeto, luego entonces el amor llega en el mejor
estuche. De ambos lados.
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