(Viene de la 2ª parte) Voy a
poner un ejemplo para que tengamos claro lo que intento decir y no se mal
interprete.
Muy
allegado a mi persona había un matrimonio, y el esposo tenía muy mal carácter y
malos modos y formas, y le reñía continuamente a la esposa por cualquier
motivo, y a veces sin él, y cuando la esposa se encontraba enferma la trataba
mucho mejor y procuraba no reñirle, y si lo hacía era de forma mas suave, la
esposa, dándose cuenta del detalle, fingía el estar enferma para de esta forma
recibir mejor trato.
Cuando el esposo estaba en el trabajo, le escuchábamos
cantar alegremente, y nos decía: “no le digáis a mi marido que he cantado, de
esta forma convirtió a la enfermedad en su aliada, pero de tanto ejercerlo
desarrolló una capacidad de autosugestión que pasaba de estar bien a estar
enferma en segundos, terminó creyéndoselo de tal forma que al final estaba
siempre enferma y pasándoselo muy mal, y los médicos nunca le encontraban nada
que justificase sus síntomas, cualquier tipo de engaño que se practique con
frecuencia, termina siendo descubierto, y se pierde la credibilidad y nuestra
imagen se desacredita.
En el trabajo también había algún compañero que
estaba mas tiempo de baja por enfermedad que en activo, pero todo se descubre,
y estas personas en el intento de hacer creíble lo increíble, terminan
creyéndose enfermos de verdad y padeciendo inútilmente, estas personas y otras
por el estilo convierten la enfermedad en su fiel e imprescindible aliado, y al
final la enfermedad termina haciéndose presente y los devora lentamente.
Cuando
alimentamos nuestro cuerpo, solemos seleccionar los alimentos a consumir, y si
no lo hacemos, deberíamos de hacerlo para cubrir sus necesidades, y no darle
algo que le valla mal y le pueda hacer daño.
Pero
también nuestra personalidad, psiquis, alma, etc., necesita su alimento, que le
suele llegar en forma de impresiones o información muy variada, y al igual que
seleccionábamos el alimento físico, también es imprescindible el seleccionar
las impresiones que recibimos, y solo darle paso hacia nosotros a lo que
estemos seguros de que obrará para el bien de nos y el de nuestro entorno.
Desde
este escrito os sugiero que nunca demos entrada hacia nosotros a pensamientos,
sentimientos ni ideas de cualquier procedencia que puedan perjudicar nuestra
autoestima, nuestra alegría, nuestra ilusión, ni ninguna otra virtud o
condición que nos ayude a ser positivos y a ver el vaso siempre medio lleno en
vez de medio vacío, será un buen método de seleccionar el alimento de muchas
cosillas que llevamos dentro, que aunque no se ven, son reales como la vida
misma, y que cuando se dañan o perjudican, la felicidad se nos pierde y no la
damos encontrado, el dolor moral y espiritual es devastador y mas difícil de
soportar y restaurar que el físico.
La paz
interior y la serenidad son columnas esenciales sobre las que se apoya la
felicidad, si las columnas se tambalean, la felicidad se nos puede caer, y sin
felicidad la salud nos puede abandonar aunque el alimento físico no nos falte.
El cariño
y el Amor, son energías de un gran poder benefactor y restaurador, cuando desde
nuestro interior parten hacia el exterior, constituyen el mayor bálsamo y
eficaz remedio contra cualquier enfermedad física, psíquica, o de cualquier
naturaleza, querer y amar es gratis y aunque estemos en crisis podemos
ejercerlo diariamente, no nos privemos de algo que ofrece tantas ventajas y
ningún inconveniente.
El cariño
y el Amor, se pueden manifestar y aplicar de múltiples y variadas formas, no es
necesario andar repartiendo besos y abrazos a diestro y siniestro a todo el
mundo, el aceptarnos y aceptar al prójimo tal cual somos, ya es un buen
principio, y si además nos tratamos bien, de pensamiento, sentimiento y obra, y
con el prójimo igual, constituye una de las formas mas sanas y fiables de
aplicación y manifestación, el beso aunque su sonido es agradable, no olvidemos
que se besa por cariño y Amor, por costumbre, por protocolo, por quedar bien,
por lavar algo sucio, etc., en definitiva, no es fiable, sin embargo cuando una
persona trata muy bien a todo y a todos de forma generosa, y sin segundos
propósitos e intenciones, podemos decir que es fiable.
“Por sus
obras los conoceréis” eso dijo alguien.
Y para ir
cerrando este escrito, sugiero una vez mas que el concepto “enfermedad” lo
cambiemos por incapacidad transitoria, y que para nada nos repercuta en nuestra
alegría y buen humor, una sonrisa, o un ramalazo de alegría, pueden curar mas
que una pastilla o un supositorio, con la ventaja de que no nos estropeamos el
estómago ni el culete, en otro escrito hablaremos de las enfermedades Karmicas
las que a veces nos acompañan desde el nacimiento.
Como siempre el que ha estado
escribiendo es José Miranda
No hay comentarios:
Publicar un comentario