Si das esperando recibir algo a cambio, lo único que obtendrás será
preocupación, dependencia y ansiedad. Ciertamente, y sobre todo en un
primer momento, será magnífico si el otro te corresponde como tú
quieres. Pero también puede ser horrible si no te da lo que deseas o si,
en el peor de los casos, termina ignorándote. Tu sensación de plenitud
no puede depender, pues, de lo que recibes tras dar, sino de la calidad
de ese "dar". Cuando te sientes pleno y das desde tu propia abundancia,
simplemente compartiendo tu "regalo" con el otro sin esperar nada, ya
estás generando más abundancia, pues sabes y sientes que eres pleno y
que no necesitas algo más para "completarte", "llenarte" o cubrir tu
vacío interior. Hay una gran diferencia, por ejemplo, entre sonreír
esperando otra sonrisa y sonreír porque así lo sientes y deseas
expresarlo y "regalarlo". La vibración de necesidad y carencia se
transmite a nivel inconsciente y puede ser percibida fácilmente por
otras personas, de modo que no es extraño que el otro se aleje o te
ignore cuando percibe que, en lugar de darle, lo que estás haciendo es
ponerlo en deuda contigo u obligándolo sutilmente a actuar de
determinada manera. El patrón conductual de dar esperando recibir está
arraigado en la humanidad desde hace siglos y se basa en una profunda
creencia en la escasez, además de indicar una desvalorización personal
importante. Tomar conciencia de él, en primer lugar, y comenzar a
reconocer nuestra propia valía y abundancia, sin necesidad de depender
de la respuesta del otro para sentirnos plenos y satisfechos, puede
ayudarnos a ver las cosas de otra manera y a instaurar un nuevo patrón
basado en una autoestima sana y en una abundancia que yo ya soy y
manifiesto.
Javier López
miércoles, 21 de septiembre de 2022
CUANDO DEMOS ALGO QUE NO SEA MONEDA DE CAMBIO (Por Javier Lopez)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario