miércoles, 21 de septiembre de 2022

ALGO SOBRE LA MENTE Y EL CORAZÓN (Por José Miranda)

 

Hola gente, el tema del que hoy voy a versar no es algo que yo controle al cien por cien, porque personas con conocimiento y control de la mente y todos los procesos emocionales, no debe de haber muchas, pues a mi entender se trata de algo tremendamente difícil y complicado, y para más complicación cada caso es diferente, pero por lo menos hay que intentarlo puesto que en torno a los pensamientos y los sentimientos giran la mayor parte de las realidades de la vida.
 
A lo largo y ancho de toda la sociedad, encontramos personas muy viscerales, muy de corazón, y otras muy mentales, se rigen mayormente por el pensamiento.
 
Ambas formas de comportamiento son incompletas, y originan desequilibrios, extremismos y un gran repertorio de inconvenientes y mal funcionar en la conducta humana, viene a ser igual que si nos proponemos realizar todos nuestros trabajos con una sola mano, algunas tareas nos iba a ser muy difícil o imposible el llevarlas a cabo.
 
Mente y corazón, aunque son muy diferentes, deben formar un equipo bien avenido y en perfecta coordinación, ambos se necesitan y deben trabajar juntos en todas y cada una de las actuaciones, cada cual aporta una parte esencial para la realización de cualquier proyecto, del corazón parten los deseos, necesidades, el ímpetu de realizar, conquistar o adquirir, y la mente se encarga de calcular su conveniencia, viabilidad, crear los esquemas, formas y procesos de ejecución, etc.
 
En ningún momento son rivales, al igual que nuestras manos o piernas tampoco lo son, trabajan juntas y en coordinación, para el mismo patrón y proyecto, el éxito de una repercute en el éxito de la otra, y viceversa.
 
A lo largo de la historia hubo muchos ejemplos que demuestran estas realidades, el corazón desea algo, pero la mente le informa de que ese algo no le interesa, los matrimonios o parejas de conveniencia que existieron y siguen existiendo, son claro ejemplo del tema que nos ocupa, el corazón nos empuja hacia la persona que nos gusta y nos hace vibrar, y la mente lo hace hacia la que cree que nos interesa, ya sea por motivos económicos, de poder, de fama, de aparentar, etc.
 
Hay jóvenes que se casan o emparejan con personas muy mayores, incluso ancianas, y dicen que están muy enamoradas, porque el amor no tiene edad, pero se da la casualidad que en todos estos casos, la persona mayor o anciana es poseedora de gran fortuna, fama, poder, glamour, etc., en estos casos (salvo la excepción) que puede que ja haya la mente venció al corazón.
 
El corazón se corresponde con el “ser” y la mente con el “saber”, ambos aspectos constituyen las dos principales columnas sobre las que se apoya una parte del templo al que llamamos VIDA, y cuando una se debilita o flaquea, el templo pierde estabilidad y se puede incluso derrumbar, las columnas no son rivales, son complemento, colaboradoras, cada una carga con el peso que le corresponde, y entre la dos aseguran la estabilidad y consistencia del templo.
 

Tan importante es el acto de amar, como el de saber amar, cuando amamos apasionadamente sin conocimiento de los límites y efectos del amor, a veces dañamos, esclavizamos, poseemos, subyugamos, y todo ello en nombre del amor.

 La mente no puede andar sola por el mundo, ni tampoco el corazón, son como el día y la noche, como el arriba y el abajo, el frío y el calor, el yin y el yang. Complemento lo uno de lo otro. Y aquí lo dejo, saludos

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