viernes, 9 de septiembre de 2022

EL DIOS, EL DIABLO Y EL HUMANO 1ª Parte (Por José Miranda)

 Buenos días público, esta mañana tengo activada la vena filosófica, y me voy a atrever a hablar de nuestro Dios y nuestro Diablo. Muchas personas, sobre todo, de tendencia religiosa o espiritual es posible que exclamen: !Yo no tengo ningún diablo!, !Yo soy muy bueno y creo en Dios!.

Nos han educado en la creencia de que hemos de alabar y adorar a Dios y los Santos, y temer y luchar contra el diablo, yo durante mucho tiempo lo hice porque era lo que había aprendido y no conocía algo mejor, las religiones y las sectas casi todas predican esa filosofía.

Pues como cada cual, yo poseo mi propia filosofía al respecto, y voy a intentar exponerla, desde el respeto al resto de formas, y sin ánimo de ofender a nadie, y siento el contradecir a todo el que dice que no tiene nada que ver con el diablo, todos en alguna o muchas ocasiones hemos de bajar a nuestros infiernos a conocer a nuestras sombras para después poder trabajar sobre ellas para poder conocerlas, hacernos conscientes de ellas e integrarlas, o almenos es lo que creo.

Pienso que lo que conocemos como dios y diablo son dos extremos de la misma cosa, al igual que la luz y la oscuridad, el arriba y el abajo, la izquierda y la derecha, el calor y el frio, el amor y el odio etc.

A lo largo de la Historia, se ha especulado, maltratado, esclavizado, vejado, asesinado, se han justificado guerras y matanzas colectivas, y muchas otras barbaridades y aberraciones en el nombre de Dios y del diablo, y se entiende que como muchas de estas acciones eran llevadas a cabo por las religiones oficiales, (el "santo" oficio) o en nombre de alguna secta o asociación de tipo pseudo religioso, había que creérselo y darlo por bueno, porque se decía que era la voluntad de Dios expresa a través del "iluminao" de turno, o el "diablo que venía a ser lo mismo.

A mi me consta que todo lo referente a Dios y el diablo es mucho más sencillo de cóno lo pintan, y cualquier forma de maltrato, físico, psíquico o espiritual, y nivel del mismo, no tiene nada que ver, ni con Dios, ni con el diablo, pero necesitamos justificar nuestras acciones miserables y aberrantes ante la presencia y opinión de los demás, para hacer lo que nos apetece y nos viene en gana, y que aún por enciman nos aplaudan y nos hagan reverencias, y en estos casos, unas veces culpamos a Dios y otras al diablo, y nosotros nos lavamos las manos y si es necesario y nos queda agua también los pies.

Si observamos un árbol cualquiera, apreciaremos que consta de dos partes, la de tierra hacia arriba, y la de tierra hacia abajo, ambas son igual de importantes y necesarias, las de tierra hacia abajo, son las que sujetan el árbol a la tierra y lo mantienen de pié, y las que proporcionan el agua, sustancias nutritivas y minerales para el crecimiento, mantenimiento y creación del fruto y semilla, todo ello en combinación con la parte de tierra hacia arriba que es la que a través de sus hojas y otros procedimientos, cogen oxigeno, energía solar y otras realidades vibratorias, magnéticas, etc. 

Tanto sus raíces como sus ramas son igual de necesarias e importantes, y significan sus dos extremos, el inferior o subterráneo hacia abajo, y el superior hacia arriba en busca de los rayos del sol, cada realidad ocupa su lugar y función en armonía con el resto, y el resultado final es que nuestro árbol nos arropa con sus ramas, nos da su sombra y sus frutos.

Las personas no tenemos raíces porque necesitamos movernos de un lado a otro, pero sí tenemos dos extremos en muchos de los sentidos, le llamamos "los opuestos" nuestra "luz" y nuestras "sombras", nuestro amor y nuestro odio, nuestra risa y nuestro llanto, etc. etc. 

 Cada una de las personas poseemos nuestra gama de frecuencias vibratorias, o lo que se le llama el ancho de banda, que es el espacio que separa la vibración mas alta que podemos emitir, de la mas baja, el máximo de frecuencia al que podemos vibrar, es también el máximo de calidad y bien que se desprende de nuestro pensar, sentir y actuar, es cuando damos lo mejor de nosotros porque estamos en nuestro grado mas elevado de lucidez y amor, y desde esa lucidez podemos utilizar todo nuestro conocimiento y manifestar nuestro amor mas puro, y como cada frecuencia vibratoria te conecta con una red que abarca todo el Universo, de forma intuitiva y telepática puedes utilizar la sabiduría  y el amor de otras fuentes que están conectadas a la red en la misma frecuencia.

 Continúa en la 2ª parte. Saludos.

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