No
verás cambios en el exterior mientras no fomentes cambios en tu
interior. Es decir: mientras tus creencias, tu modo de ver la vida y tu
modo de enfocar la realidad sigan intactos, nada cambiará fuera. Porque
no es lo de fuera lo que tiene que cambiar. Eres tú. Mientras sigas
enfocándote en lo de fuera y proyectando los límites, el victimismo y el
desempoderamiento que has proyectado hasta ahora, seguirás en el mismo
“lugar”.
Puedes
adornar el “lugar”, puedes perfumarlo, puedes decorarlo con piezas de
colección… pero seguirás en el mismo lugar. Ahora. Dentro de un año.
Dentro de diez años. Toda una vida incluso…
Tú
decides. Cambiar o “decorar”. Avanzar o vegetar. Impulsar o paralizar.
Sanar o degenerar. Probar cosas nuevas o quedarte de por vida en el
bostezar…
.
Javier López Alhambra
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