Decir "no"
Ella no sabía decir "no". Siempre lista para
resolver los problemas de todos. Siempre, aunque doliera mucho. Siempre,
a pesar del cansancio. Postergándose, infinitamente.
El cuerpo no pudo sostener ese camino.
Aparecieron múltiples enfermedades que no respondían al tratamiento
médico. Es que no eran bacterias, ni el metabolismo, ni virus... Era
stress, frustración, angustia. Nadie se dió cuenta.
Todos pensaban que ella siempre podía, que era la más fuerte, que no
necesitaba a nadie. En esa soledad de abrazos que nunca llegaban, de una
calma no permitida, de una demanda que nunca cesaba, de lágrimas que
nunca vieron, ella tocó fondo.
Pasó a ser la "loca", la que tenía
crisis injustificadas, la que todos mandaban al psiquiatra. Y en ese
fondo de angustia e impotencia, pudo "darse cuenta". Darse cuenta que
cuando no hay otros brazos, puede abrazarse sola.
Darse cuenta que
el tiempo no tienen que dárselo, ella tiene que tomarlo. Que no sirve
esperar que el otro haga lo que ella haría, porque es otro. Darse cuenta
que a veces, los "no" son necesarios.
La abnegación puede ser una
virtud moral, pero nada tiene que ver con la salud mental. Es
sacrificio. Y el sacrificio constante duele, enferma.
Cuando das la
vida por otro, la pierdes. Es como un suicidio en cámara lenta. Es
morirse un poco todos los días. Sacrificio, dolor, enfermedad, suicidio,
muerte...
Ese no es el camino. No debe serlo.
De ese camino sólo se sale amándose.
Amor propio, aceptación, amor por el otro, vínculos "de ida y vuelta", felicidad, vida.
Ese sí es el camino.
miércoles, 9 de noviembre de 2022
DECIR ¡NÓ! (Por La Magia del Poder Femenino)
Fuente: Web
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