miércoles, 9 de agosto de 2023

EXPLORA LO QUE TU ALMA Y CORAZÓN BUSCA (Por Pablo Martinez Gil)

 Explora lo que tu alma, lo que tu corazón busca, e intuirás cuál es tu propósito o tus propósitos de vida. Pero debes tener paciencia y perseverancia porque, las distracciones externas son muchas, los caminos vacios de contenido aparecen después de un tiempo, como un espejismo que ha captado durante ese tiempo nuestra atención, los deseos inútiles y repititivos que se convierten muchas veces en compulsivos, todo lo material que nos hace olvidar que tan solo con lo necesario se puede vivir. Esta es una pequeña muestra de porque encontrar nuestro propósito o propósitos, se hace tan complicado. Solo el propósito, dará auténtico sentido a nuestra vida, nos mantendrá enfocados en lo esencial, cada amanecer será una nueva oportunidad para descubrirlo y desarrollarlo, y muchas veces haciendo cosas que ni te imaginabas. El propósito trae curación, sanación, nos hace responsables de nuestra vida, de nuestros actos. En el propósito está contenido nuestro estilo de vida, hace que nos encontremos con las personas correctas, aunque sea temporalmente, nos atrae a los lugares correctos. Se puede decir que nuestro propósito, nos descubre aquello que está pendiente de aprender, y por que no, pendiente de enseñar a los demás. Nuestro propósito nos da certeza, seguridad, autoestima, porque uno sabe por fin lo que quiere realizar dentro de si, pero tambien fuera. Nuestro propósito nos conecta con el amor que llevamos dentro, nuestro propósito es la voluntad divina, el mejor destino posible. Hace que prevalezca siempre la vida espiritual sobre la mundana, la material, lo devuelve a uno a la tarea que vino a cumplir, le muestra sus debilidades, su falsa seguridad, su egocentrismo. De tal manera influye en nosotros, que hace que cada momento se viva de una manera equilibrada entre lo espiritual y lo humano, porque sólo en ese delicado equilibrio surge un entendimiento superior al humano, pero que al mismo tiempo te hace más humano en el mejor concepto que se puede tener de ser humano. Uno deja de tomarse las cosas de forma personal y explora todas las reacciones, actitudes, sensaciones que tales situaciones imprimen en uno, el otro, deja de ser el culpable, dejamos de considerarlo el que nos ataca, para solo centrarnos en el conflicto que nos genera la situación en cuestión, la crisis, el odio, el resentimiento, el rechazo completo hacia el otro. Solo siendo completamente imparciales, sin apego a nuestras maneras repetitivas de tomarnos las cosas, a nuestras reacciones mecánicas, es que podemos estudiarnos, autoobservarnos, y ser capaces de tener una visión objetiva de porque reaccionamos de tal o cual manera, y que muchas veces sucede solo internamente, no exteriorizamos lo que nos hacen sentir, tal persona o situación, lo disimulamos y nos comportamos como si nada sucediera. Todo esto en sí mismo, es más que un propósito, es la tan ansiada liberación de la mente.

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