Elegiste a tus padres, elegiste tu cuerpo y elegiste todos los patrones y programaciones que ibas a heredar de tu árbol familiar con el objetivo de tomar conciencia de ellos y trascenderlos. Aquí no hay casualidades ni "malas suertes", sino elecciones del alma. Tú mismo realizaste tu propio plan de vida, de acuerdo con todo aquello que deseabas experimentar, aprender y lograr. Tu vida y tu perspectiva de las cosas empezarán a cambiar radicalmente cuando seas plenamente consciente de ello. ¿Ya lo eres?
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