En mi opinión, todos tenemos una
recomendación -no escrita ni impuesta- de la que no se habla, que es un
asunto personal e íntimo, por la cual todos hemos de crear momentos
mágicos para los otros. Y para nosotros también. Para con nosotros, es
obligatorio.
¿Hay algún momento en tu vida que te haya parecido mágico?
¿Uno de esos momentos extraordinarios que hasta han podido llegar a marcar algo en ti o en tu vida?
Tengo un recuerdo de mi infancia de un día de Reyes. Era aún de noche
cuando me levanté a encontrarme con mis regalos… y no había ni uno solo.
Decepcionado decidí salí a la calle a jugar con un hierro que clavaba
en el suelo del campo. Cuando llegué a la calle aún estaba oscuro y tuve
que esperar bastante tiempo metido en el portal hasta que amaneció y
pude salir a un campito que había cerca de mi casa. No había ni una sola
persona por la calle. Empecé a jugar. Estaba absorto en mi juego –y
supongo que en mi decepción- cuando escuché una voz femenina que me
preguntaba qué estaba haciendo. Jugando, le respondí. “¿No te han traído
juguetes los Reyes?” Le dije que no. Era una mujer joven y muy alta. No
me refiero a que me pareciese alta porque yo era un niño y ella una
adulta. Lógicamente ya había visto a muchas mujeres y podía comparar.
Ésta era demasiado alta. Llevaba un bolso en su mano izquierda y de allí
sacó un pistolón grande. “Los Reyes me han dejado esto para ti”, me
dijo cuando me lo entregó. Tal como había aparecido de la nada,
desapareció.
No le di más importancia y permaneció muchos años en
el olvido hasta que un día, al recordarlo por casualidad, tuve la
sensación de que aquella joven era un Ángel y que aquello era un
milagro.
Siendo ya adulto, un día entré en un comercio y me
encontré una vecina pequeña, de 6 o 7 años, que observaba en sus manos
una especie de bombonera de cristal. No vi a su madre, pensé que estaba
sola, pero eso no me llamó mucho la atención y no le di importancia.
Estaba buscando lo que quería comprar cuando escuché el inconfundible
sonido de algo de cristal cuando se estrella contra el suelo. Adiviné lo
que había pasado. Inmediatamente la dueña del negocio se acercó hasta
la niña, gritando como una energúmena, y se plantó frente a ella, con
los brazos en jarra, poseída, y le increpó/preguntó “¿Quién va a pagar
esto que has roto?”. Me acerqué. La niña disminuía de tamaño por
momentos. El miedo se reflejaba claramente en su cara y su actitud. Me
imagino cómo se sentía al verse sola, frente a ese monstruo vociferante,
y sin una solución para la pregunta/amenaza que le había formulado. La
madre de la niña no apareció, por lo que supuse que tal vez la había
dejado allí para que se entretuviese mientras ella hacía otra gestión en
otro sitio. Me acerqué hasta donde estaban ambas y le dije a la mujer
que yo lo pagaría. Se dio la vuelta y se marchó. La niña me miraba desde
su pequeñez, con unos ojos casi de agua, sin poder pronunciar ni una
palabra o sin encontrar las palabras con las que expresarse. Sonreí para
ella. No fue capaz tampoco de expresar una sonrisa. El susto, supongo.
Se marchó sin decirme nada, pero tampoco era necesario que dijese algo.
Me gusta pensar que algún día ella contará que estaba en ese apuro y de pronto apareció un Ángel.
Es bueno crear momentos mágicos para los otros y llamarlos por su verdadero nombre: Pequeños Milagros.
Pequeños Milagros para los demás. Porque si un necesitado nos ve
aparecer ofreciéndole lo que necesita para ayudarle en su problema, a
los ojos de su corazón somos el Ángel que le aporta algo para sacarle de
su apuro.
Tenemos la obligación, y esto lo afirmo rotundamente,
de crear Momentos Mágicos para los otros, de ser el Ángel de la Sonrisa,
el Cristo que provee de Abrazos, el Pequeño Dios de la Esperanza que le
hace ver que la vida puede ser amable y que hay que seguir adelante a
pesar de los pesares…
Es un buen propósito: estar atento a uno
mismo y a los otros, poner maravillas en las vidas, hacer que lo
asombroso forme parte de lo cotidiano, y lograr que lo extraordinario
sea para los otros y también se quede en nuestras vidas.
Es un buen proyecto. Siéntelo dentro de ti y deja que tu corazón opine.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
viernes, 27 de marzo de 2026
CREAR MOMENTOS MÁGICOS (Por Emma Fernandez)
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