La
capacidad de estar solo es la capacidad de amar. Puede que te parezca
paradójico, pero no lo es. Es una verdad existencial; sólo aquellas
personas que son capaces de estar solas son capaces de amar, de
compartir, de llegar a lo más profundo de la otra persona; sin poseer a
la otra persona, sin depender de ella, sin reducirla a una cosa, y sin
volverse adictos a ella. Permiten que la otra persona tenga total
libertad porque saben que si se marcha, ellos seguirán siendo tan
felices como son ahora. La otra persona no puede arrebatarles su
felicidad, porque no es quien se la ha dado.
Entonces, ¿Por qué quieren estar juntos?
Ya
no se trata de una necesidad; se trata de un lujo. Intenta
comprenderlo. Las personas auténticas se aman porque es un lujo, no una
necesidad. Disfrutan compartiendo; tienen mucha alegría, les gustaría
derramarla en alguien más. Y saben cómo interpretar su vida como
solistas.
El
solista de flauta sabe cómo disfrutar a solas de su flauta. Y si por
casualidad se encuentra con un guitarrista, un solista de cuerdas,
disfrutarán tocando juntos y creando una armonía entre flauta y cuerda.
Ambos disfrutarán: ambos derramarán su riqueza en la otra persona.”
Muchas gracias 


Arquitectura Espiritual 
Pedro Lanzagorta
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