viernes, 27 de marzo de 2026

LA CAPACIDAD DE ESTAR PRESENTES (Por Myriam Gomez)

 

Los placeres de la vida no siempre llegan con estruendo ni se anuncian con grandeza.
A menudo, se esconden en lo simple, en lo cotidiano, en esos momentos que pasan casi desapercibidos si no se miran con atención.
Son el aroma del café por la mañana, la brisa suave en una tarde de verano, o la risa compartida sin motivo aparente.
Vivimos en una constante búsqueda de lo extraordinario, creyendo que la felicidad habita en grandes logros o en metas lejanas.
Sin embargo, los verdaderos placeres suelen ser pequeños y silenciosos. Están en una conversación sincera, en el descanso merecido después de un día largo, en el abrazo que reconforta sin palabras.
El placer también se encuentra en descubrir, en aprender algo nuevo, en dejarse sorprender por lo desconocido.
Está en la música que nos eriza la piel, en los sabores que despiertan recuerdos, en los paisajes que nos hacen sentir diminutos y, a la vez, profundamente conectados con el mundo.
Pero quizá el mayor de los placeres sea la capacidad de estar presentes.
De detenernos, aunque sea por un instante, y reconocer que, a pesar de todo, hay belleza en existir.
Porque los placeres de la vida no se acumulan ni se poseen: se viven, se sienten y, sobre todo, se agradecen. 💓
Gracias, gracias, gracias!
Nos amo 🫂
Nos bendigo🙏
Dios con nosotros y en nosotros

No hay comentarios:

Publicar un comentario