miércoles, 29 de abril de 2026

EL HABLAR Y EL ESCUCHAR (Por José Miranda)

 

Hola gente, aquí estoy a ver si se me ocurre alguna historia que contar, porque aunque hay quien dice que el silencio es una forma de comunicación y creo que es cierto, de hecho lo practico en muchas ocasiones porque es dentro del silencio cuando celebro mis comunicaciones internas, y en otras ocasiones me apetece hacer algo de ruido y utilizar la palabra en mis comunicaciones externas, en alguna ocasión me han dicho que soy muy hablador, y confieso que me gusta mucho la comunicación verbal.
 
En días pasados escuché a alguien que decía que el motivo por el que tenemos dos orejas y una sola boca, es porque tenemos que escuchar el doble de lo que hablamos, a mi me hizo reflexionar y me di cuenta de que hablo mas que escucho, y en mis propósitos inmediatos he incluido con prioridad, el aprender a escuchar y valorar lo que me comunica mi prójimo. 
 
Cada persona es observador y testigo presencial de la propia Vida, y su versión es única y por tanto muy interesante e enriquecedora para el buscador de la verdad, pienso y siento que he de procurar hablar menos y ser mas selectivo a la hora de usar la palabra, ya veremos en que queda todo esto, porque no es la primera vez que nos hacemos muchos propósitos, y después se nos olvidan y continuamos por el camino de siempre.
 
De todas formas, la palabra tiene un gran poder, con ella se puede hacer mucho bien o mucho mal, depende de cómo se utilice y de los sentimientos y propósitos de los que parten nuestras palabras, si todos fuéramos impecables con nuestras palabras el mundo sería diferente, porque una buena parte de los males mundanos, es debido a la mentira, la falsedad, la estafa, la calumnia, etc. y todas estas malas artes guardan relación con el mal uso de la palabra.
 
Resulta maravilloso cuando te habla alguien y sabes que jamás te mentiría, que lo que te dice es su verdad, es muy diferente cuando alguien te está hablando y sabes que no te puedes fiar, porque si le das la oportunidad, te engañará y te estafara sin que le importe los perjuicios que te cause.
 
La sugerencia del día es que procuremos ser responsables y limpios con nuestras palabras, nuestro prójimo es la continuación de nosotros mismos, y el posible daño que le hagamos, al final nos dolerá a nosotros por igual que a ellos, recordemos que todo bien, o todo mal que arrojemos hacia el mundo y sus criaturas, nos vendrá de vuelta con su cosecha por añadido, de ello se encarga la ley de acción y consecuencias, o la ley del karma que en definitiva son la misma cosa con distinto nombre.
 
Recordemos que para ser impecables con nuestras palabras hemos de serlo previamente con nuestros pensamientos y sentimientos, puesto que nuestras palabras parten de ellos.
Y ahora me voy a cumplir con las labores de mi diario, hasta luego y sed guenos.  

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