martes, 7 de febrero de 2023

UN TRABAJADOR DE LA LUZ (Por Jean Jacques Agnaud)

 Un Trabajador de la Luz es todo aquel que decide serlo. Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar ha elegido deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de los demás. Una vez que ha hecho esto, su camino ha quedado establecido y su dirección es segura.
Los Trabajadores de la Luz proceden de todas las partes del mundo y de todas las religiones aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. La Llamada es Universal y está activa en todo momento y en todas partes.Son los que han respondido. Cuando el compromiso se ha establecido, la responsabilidad que conlleva es mayor pues se convierten en protectores, sanadores y guías de quienes se acercan a ellos. Debido a su enorme deseo de ayudar a otros, su vibración es muy elevada y la capacidad de manifestación incrementa conforme ayuda más y más. Por lo tanto, es MUY IMPORTANTE ser consciente de cuidar con suma precisión este poder que se adquiere pues cualquier pensamiento o emoción que quede fuera del control de la consciencia, podría lastimar o afectar a quien va dirigido.
SÉ CONGRUENTE: cuando enseñes a otros, que siempre sea lo que practicas, lo que realmente piensas y lo que verdaderamente eres. Solamente puedes transmitir las vibraciones de lo que vibras. Si no vibras en la congruencia, difícilmente podrás entregar todo lo que necesita el otro. Además, ¿de qué vale que lo enseñes o lo entregues si no lo practicas?
CUIDA TU PODER DE MANIFESTACIÓN: tu poder de manifestación es grande y constantemente incrementa así que cuida tus pensamientos y tus emociones. No dejes que tu ego los controle aún si tus deseos son de evitar continuar viendo a esa persona por cualquier razón. Si tú permites el rechazo a esa persona o piensas de ella de una manera negativa, toda esa negatividad se la transmites y se manifiesta inmediatamente en su vida ya que el vínculo que los une queda conectado con las energías que emites. Por favor, sé consciente de tus pensamientos y de tus emociones y rígete siempre por el AMOR porque así como manifiestas inmediatamente energías y abundancia positiva, la energía negativa que irradies tiene la misma fuerza de manifestación.
CIERRA LA BOCA CUANDO SEA PRECISO: mucha información llega a tí pues comienzas a conocer a muchas personas y muchas situaciones muy personales. JAMÁS comentes ninguna de estas situaciones con nadie y mucho menos diciendo el nombre del afectado. La confianza depositada en ti es sagrada. Recuerda el dicho aquel en que menciona que “si hablas de otros conmigo, seguro hablarás de mi con otros”. No hagas eso. Puedes herir profundamente a las personas y lastimar irreparablemente sus vidas.
do tenga un resultado armonioso. Compórtate como un buen amigo lo haría.
NO JUZGUES: ni siquiera Dios nos juzga. No empecemos nosotros.
DÉJALO IR: cuando ya no puedas ofrecerle más o cuando sea su tiempo de partir, déjalo ir a seguir su camino. Todos tenemos derecho de hacer sendero diferente. Unos cuesta arriba, otros rumbo al mar o a la pradera. Todos los caminos de la Luz llevan a la Luz aunque sean andados por diferentes senderos. Tú continúa andando el tuyo. Un maestro casi siempre es solitario. Muchos pasan frente a ti y, al final, siempre estarás solo pero así fue como lo decidiste tú antes de venir. Respeta tu decisión y acepta esa solitud.
QUE EL AMOR SEA QUIEN TE RIJA: que todas tus ideas, pensamientos, emociones, sentimientos y acciones sean regidos por el amor aunque te cueste más trabajo de esa manera.
Cuando alumno y maestro, paciente y sanador, se encuentran, da comienzo a una situación de enseñanza-aprendizaje ya que el maestro no es realmente quien imparte la enseñanza donde cada uno aprende que dar es lo mismo que recibir. Así, el que era alumno se convierte ahora en maestro, en guía de Luz.

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