Un Trabajador de la Luz es todo aquel que decide serlo. Sus
atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún
lugar ha elegido deliberadamente no ver sus propios intereses como algo
aparte de los intereses de los demás. Una vez que ha hecho esto, su
camino ha quedado establecido y su dirección es segura.
Los
Trabajadores de la Luz proceden de todas las partes del mundo y de todas
las religiones aunque algunos no pertenecen a ninguna religión. La
Llamada es Universal y está activa en todo momento y en todas partes.Son
los que han respondido. Cuando el compromiso se ha establecido, la
responsabilidad que conlleva es mayor pues se convierten en protectores,
sanadores y guías de quienes se acercan a ellos. Debido a su enorme
deseo de ayudar a otros, su vibración es muy elevada y la capacidad de
manifestación incrementa conforme ayuda más y más. Por lo tanto, es MUY
IMPORTANTE ser consciente de cuidar con suma precisión este poder que se
adquiere pues cualquier pensamiento o emoción que quede fuera del
control de la consciencia, podría lastimar o afectar a quien va
dirigido.
SÉ CONGRUENTE: cuando enseñes a otros, que siempre sea
lo que practicas, lo que realmente piensas y lo que verdaderamente eres.
Solamente puedes transmitir las vibraciones de lo que vibras. Si no
vibras en la congruencia, difícilmente podrás entregar todo lo que
necesita el otro. Además, ¿de qué vale que lo enseñes o lo entregues si
no lo practicas?
CUIDA TU PODER DE MANIFESTACIÓN: tu poder de
manifestación es grande y constantemente incrementa así que cuida tus
pensamientos y tus emociones. No dejes que tu ego los controle aún si
tus deseos son de evitar continuar viendo a esa persona por cualquier
razón. Si tú permites el rechazo a esa persona o piensas de ella de una
manera negativa, toda esa negatividad se la transmites y se manifiesta
inmediatamente en su vida ya que el vínculo que los une queda conectado
con las energías que emites. Por favor, sé consciente de tus
pensamientos y de tus emociones y rígete siempre por el AMOR porque así
como manifiestas inmediatamente energías y abundancia positiva, la
energía negativa que irradies tiene la misma fuerza de manifestación.
CIERRA LA BOCA CUANDO SEA PRECISO: mucha información llega a tí pues
comienzas a conocer a muchas personas y muchas situaciones muy
personales. JAMÁS comentes ninguna de estas situaciones con nadie y
mucho menos diciendo el nombre del afectado. La confianza depositada en
ti es sagrada. Recuerda el dicho aquel en que menciona que “si hablas de
otros conmigo, seguro hablarás de mi con otros”. No hagas eso. Puedes
herir profundamente a las personas y lastimar irreparablemente sus
vidas.
do tenga un resultado armonioso. Compórtate como un buen amigo lo haría.
NO JUZGUES: ni siquiera Dios nos juzga. No empecemos nosotros.
DÉJALO IR: cuando ya no puedas ofrecerle más o cuando sea su tiempo de
partir, déjalo ir a seguir su camino. Todos tenemos derecho de hacer
sendero diferente. Unos cuesta arriba, otros rumbo al mar o a la
pradera. Todos los caminos de la Luz llevan a la Luz aunque sean andados
por diferentes senderos. Tú continúa andando el tuyo. Un maestro casi
siempre es solitario. Muchos pasan frente a ti y, al final, siempre
estarás solo pero así fue como lo decidiste tú antes de venir. Respeta
tu decisión y acepta esa solitud.
QUE EL AMOR SEA QUIEN TE RIJA:
que todas tus ideas, pensamientos, emociones, sentimientos y acciones
sean regidos por el amor aunque te cueste más trabajo de esa manera.
Cuando alumno y maestro, paciente y sanador, se encuentran, da
comienzo a una situación de enseñanza-aprendizaje ya que el maestro no
es realmente quien imparte la enseñanza donde cada uno aprende que dar
es lo mismo que recibir. Así, el que era alumno se convierte ahora en
maestro, en guía de Luz.
martes, 7 de febrero de 2023
UN TRABAJADOR DE LA LUZ (Por Jean Jacques Agnaud)
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