Tres preceptos muy sabios que nos harán la vida más simple y feliz.
Amar sin poseer es el camino del verdadero amor. Nadie posee a nadie y nadie es posesión de nadie.
Esa es una ilusión del ego que cree que tiene, que posee, que es dueño.
Acompañar sin invadir, sin sofocar, sin estorbar.
Acompañar es estar ahí con toda tu presencia, muchas veces en silencio, pero con todo tu Ser.
Vivir en libertad es vivir sin depender. La dependencia es una adición peligrosa que destruye tu propia integridad y te disgrega, te anula.
Posesión, invasión y dependencia deben salir de tu vida si quieres libertad, paz y felicidad.
Si quieres amar, acompañar y vivir plenamente.
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