viernes, 31 de mayo de 2024

EL IMAGINARIO MUNDO PERFECTO (Por José Miranda)

 

Buenos días queridas gentes, ¿Qué tal estáis? ¿Os gustaría vivir en un mundo perfecto? Mucho se habla por aquí y por allá de lo que es perfecto y lo que no lo es, yo lo hago con mucha frecuencia, y es por eso que voy a exponer algunos conceptos respecto al tema, y como siempre os informo que el contenido de este escrito solo son mis ideas, que pueden estar más cerca o alejadas de la verdad, coincidir o no, con las tuyas y los demás.
 
Lo primero de todo es ver que es lo que entendemos por perfección, porque todo es muy relativo, y lo que para una persona puede ser perfecto, para otra con gustos y necesidades deferentes, conocimientos diferentes, con cultura diferente, niveles de conciencia diferentes, ideologías diferentes, etc., puede que no sea tan perfecto, e incluso lo contrario, con lo cual queda claro que hay tantas formas de entender y conceptuar la perfección como personas.
 
El mundo perfecto del labrador, gira en torno a sus campos, sus árboles, sus cosechas y las actividades propias de labranza. El mundo perfecto de un cuerpo de baile son las escuelas de danza, los escenarios, las competiciones, el público, etc. Si a la persona de campo la llevamos a la escuela de danza y a los escenarios, de seguro que no será su mundo perfecto, y si a los bailarines los ponemos a labrar el campo, otro tanto de lo mismo.
 
Yo en mi profesión estuve mucho tiempo con mi coche en asistencia técnica, tenía que subir a escaleras, conducir mucho, a veces me mojaba cuando llovía, pasar frío y calor, etc., pero estaba muy acostumbrado y para mí era mi mundo perfecto, los dos últimos años laborales me trasladaron a las oficinas todo el día sentado delante de un ordenador, y procuré actuar lo mejor que me fue posible, pero por supuesto que no era mi mundo perfecto. 
 
El mundo perfecto de cada persona es donde habitualmente se desenvuelve, salvo en los casos de que hemos de hacer lo que toca por motivos de necesidad, y no lo que nos gusta hacer, y para ello hemos de frecuentar ambientes, lugares y situaciones que para nosotros nada tienen de perfecto.
 
Por estos tiempos muchas personas tocan en nuestra puerta y nos ofrecen un mundo perfecto, con mucho amor, sin dolor, sin sufrimientos, todo muy bonito, etc., pero todo tiene un precio, y el que habitualmente ponen es que tenemos que formar parte de su asociación, congregación o secta, por supuesto nadie dice que se trata de una secta, pero en la mayoría de los casos lo es, después que pasas a ser miembro de lo que sea, el mundo perfecto se reduce a que pierdes hasta tu propia identidad, lo único perfecto y contundente es el “lavado de cerebro” que de forma progresiva te van haciendo, para adueñarse de tu voluntad, tu libertad, tus pertenencias y después te conectan unos hilos y te utilizan de marioneta, y lo más macabro es que en muchos casos lo hacen en el nombre de Dios.
 
Según pienso y siento, el mundo perfecto de cada persona es en el que se encuentra en el momento presente, con lo que es, y con lo que tiene, aquí y ahora, es el resultado de todo nuestro actuar, de todo lo que hemos dado y recibido, de nuestros amores y desamores, de nuestras alegrías y tristezas, es lo que nos corresponde según la Ley de Acción y Consecuencias, es nuestro patrimonio, no tenemos otra cosa, y aunque sea poca cosa, para nosotros lo es todo, y en el caso de que veamos algo que nos guste más, no es motivo para quitarle mérito a lo nuestro, al contrario, tenemos que valorar y amar todo lo que poseemos, para usarlo de base de poyo para conquistar eso que hemos visto y que nos gustaría poseer o ser. 
 
Pero si no amamos lo nuestro no tenemos base de apoyo, y nos resultaría de lo más difícil el conquistar otros niveles, y aunque los conquistáramos como no hemos aprendido a amar lo que tenemos, nos volvería a pasar lo mismo, valorar y amar lo que somos y lo que tenemos es la clave del progreso y el camino que nos conducirá a ese imaginario "mundo perfecto", mañana más. Saludos.

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