Tantos Seres que hemos encarnado de niveles superiores a este mundo para Servir como Instrumentos de la Fuerza Crística.
Muchos son sanadores, a través de ellos la Energía Amor cumple esa instrumentación.
Cuando Jesús sanaba a un enfermo le estaba haciendo una limpieza de tóxicos, tanto del cuerpo físico como del cuerpo astral, causantes de la enfermedad a nivel físico.
Esos tóxicos eran el resultado de la acumulación de tóxicos psíquicos por sentimientos, pensamientos y actos contra la Ley de Amor efectuados por el espíritu en esa misma vida o en otras anteriores, y que en esa época eran llamados “pecados".
Esto no quiere decir que la sanación sea para siempre, el Ser humano que es sanado tiene que seguir Amando, de hecho hubo gente que después de haber sido sanada por Jesús, desoyó los consejos hacia la reforma interior y mantuvo sus malos hábitos espirituales, de modo que volvió a generar tóxicos psíquicos a nivel mental, que al pasar a los niveles astral y físico volvieron a causar nuevamente la enfermedad.
Jesús expresaba la frase de “tu fe te ha salvado”, porque conocía que la transmisión de energía sanadora, llamémosla reiki, prana o como queramos, sea efectiva, no hace falta sólo que haya un buen emisor sino también un buen receptor, ya que debe estar predispuesto a recibir la energía con los chacras bien abiertos
Isabel Garcia Garcia
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