En nuestras vidas pasadas, lo importante no es si hemos sido un Rey o un sirviente, lo importante es descubrir nuestras imperfecciones e intentar disminuirlas o mejor erradicarlas.
Si somos por ejemplo agresivos ahora, también lo fuimos en otras vidas, por eso traemos esta imperfección. Tenemos que estudiarnos en profundidad, de esta forma, nos podremos percatar de nuestras imperfecciones, para poder trabajar sobre ellas.
Las * desgracias * y padecimientos terrestres que nada tienen que ver con nuestras acciones presentes y que parecen fortuitas generalmente se deben a existencias anteriores.
La tierra es un planeta de Expiación y Pruebas.
Tales * desgracias * son en su mayoría expiaciones de actos mal hechos en otras vidas, que irremediablemente se tienen que expiar en esta.
En ocasiones también son pruebas que nos ayudan a progresar.
El espíritu en estado errante esta mucho tiempo, normalmente siglos.
En este tiempo una persona que era mala puede haber evolucionado mucho y volver después de siglos siendo buena a la tierra, pero debe expiar y reparar el daño causado en otras encarnaciones.
Por esto nos parece injusto, siendo buena que le ocurran tantas desgracias y cosas malas.
Las pruebas, en ocasiones las escogemos en estado de espiritu antes de reencarnar, en otras no, depende de nuestro grado de evolución.
Si no están preparados para escogerlas, deben ser impuestas.
Pero irremediablemente se tienen que expiar.
Si las superan evolucionan, si no aprenden la lección lamentablemente las tendrán que volver a pasar.
Ya que tanto las expiaciones como las pruebas nos ayudan a evolucionar si las sabemos superar y aprender de ellas.
Las pruebas siempre son un instrumento para evolucionar, siempre y cuando seamos conscientes y las superemos.
Las pruebas no son superiores a nuestras fuerzas.
Hay que saberlas superar, aprender y evolucionar.
Angeles C.M
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