Buenos días
gentes, ¿Qué tal estáis? Yo estoy casi siempre bien porque acepto y amo todo cuanto soy y tengo, y también lo que la vida me ofrece en todo momento, y hoy
voy a exponer unos conceptos que a mi entender pueden ayudar a aceptar y sacar
partido de cada realidad, circunstancia o situación por la que podamos estar
pasando, al margen de su naturaleza y efectos, voy a poner algún ejemplo para
orientarnos.
Yo viví en una casa que tenía la planta baja, primera planta y azotea, para acceder a la primera planta
hay un tramo de escaleras, y para acceder a la azotea hay otro, cuando yo
quiero ir a la primera planta, voy subiendo uno a uno los escalones que
componen el tramo de escaleras que da acceso a la misma, y si quiero ir a la
azotea, primero tengo que subir a la primera planta, y después subir uno a uno
los escalones que componen la escalera que da acceso a la azotea, todo tiene un
proceso que ha de cumplirse si queremos obtener el resultado pretendido.
Si yo estoy
en la planta baja, y veo a otra persona que esta en la primera planta y quiero
estar junto a ella, no vale dar un paso y estar a su lado como muchos de
nosotros creemos o pretendemos, hay que cumplir con el proceso de ascenso,
primero accederemos al primer escalón, y usándolo como base de apoyo, pondremos
nuestro pié en el segundo escalón y mediante un impulso accederemos al segundo,
y así sucesivamente hasta llegar al ultimo o rellano, y si la persona estaba en
la azotea, después de subir el primer tramo, iniciaremos el acceso del segundo
tramo en el mismo orden hasta llegar junto a ella, pero hemos de completar el
proceso de ascenso, escalón por escalón, uno a uno, y no de un solo paso, los
procesos se tienen que cumplir.
Y en el
supuesto caso de que no podemos subir escaleras, ni contamos con un medio para
poder hacerlo, tenemos que aceptar el que no podemos estar junto a esa persona,
aceptando nuestra realidad y las limitaciones que nos impiden el ascenso, si
aceptamos y amamos nuestra realidad humildemente, sin envidiar ni codiciar lo
que no está al alcance de nuestras posibilidades, podemos ser felices
igualmente, porque la felicidad, en su mayor parte, es el resultado de aceptar y
amar lo que eres y lo que tienes en cada momento presente de nuestra vida, sin
dejar de optar y trabajar por mejorar cualquier condición o situación.
Habemos
muchas personas que observamos a otras que están en un nivel superior al
nuestro, ya sea a nivel social, económico, de tenencias o cualquier otra cosa,
y de inmediato queremos estar a su mismo nivel, en ese momento no nos interesa
saber los pasos y procesos a seguir para llegar a su altura, eso no nos interesa, solo queremos estar allí, y
si pudiese ser un poco más arriba mejor porque ahí está la envidia que nos retuerce los intestinos, no nos preocupamos de averiguar los
escalones o niveles que tenemos que ascender o conquistar para llegar a la
altura en la que ella se encuentra e iniciar el ascenso según el cumplimiento
del proceso obligatorio, solo deseamos estar allí rápidamente, y si no es
posible, nos sentimos acomplejados, discriminados, deprimidos, desgraciados, etc.
Y
lo peor
del caso, es que anhelamos tanto estar a su altura, que menospreciamos
nuestra realidad,
lo que tenemos y somos en el momento presente ya no nos gusta, no lo
aceptamos
ni lo queremos, porque hemos visto otra cosa que en apariencia nos gusta
más, pero en la
realidad es la única base que tenemos, y en la que tenemos que apoyarnos
para
ascender al nivel siguiente, y aquí está el peor de los errores que al
menospreciar lo único que tenemos, que es el resultado de todo lo
conseguido
hasta el momento, nos quedamos sin base de apoyo para acceder al nivel
siguiente, y como resultado el ascenso se torna difícil o imposible por
falta de valorar
y amar lo que en cada momento tenemos.
Nuestra base de apoyo es con lo que contamos para todo cuanto
pretendamos realizar o conquistar, es la plataforma de lanzamiento con la que
contamos, al no valorarla ni amarla pierde su consistencia y se torna insegura
y no apta para base de apoyo, os invito a reflexionar sobre estos conceptos, y
a valorar y amar todo cuanto somos y lo que tenemos, por pequeño o insignificante
que pueda ser, para cada cual lo suyo es lo más grande, porque es con lo único
que cuenta.
Y
nos urge comprender y aceptar que cada persona esta en el nivel que le
corresponde, es lo que ha conquistado hasta el momento, lo que ha
conseguido, y todos los niveles son diferentes pero igual de
importantes, y por consiguiente, lo que bajo ningún concepto es
conveniente ni aceptable, es el andar con codicias, envidias y rivalidades por las
diferencias personales ni de tenencias.
Toda conquista consta de un proceso, y el proceso, dependiendo de su envergadura y diferentes pasos y niveles, y partiendo de nuestra realidad que es nuestra base de apoyo, iremos paso a paso, nivel a nivel hasta completar el proceso de realización o conquista de lo que sea.
Y también es muy importante el comprender que algunas de las cosas o casos que vemos en otras personas o en la sociedad, puede que estén fuera del alcance de nuestras posibilidades, y eso hay que asumirlo y aceptarlo, de no ser así, las envidias, complejos y otros sentimientos y pensamientos por el estilo, nos corroerá y padeceremos lo indecible inútilmente, es mi opinión. Saludos
No hay comentarios:
Publicar un comentario