viernes, 22 de noviembre de 2024

LA GLORIA Y EL INFIERNO según josé 3ª Parte (Por José Miranda)

 

 Viene de la 2ª parte.  Y en lo referente a la gloria eterna o infierno eterno, aunque las almas cuando inician su peregrinaje, o cursos de aprendizaje a través de los múltiples y diversos ciclos de vida humana, son puras e inocentes, a causa de su falta de conocimiento y control de las energías y resto de realidades, cometen errores y quebrantan continuamente todas las leyes y reglas habidas y por haber, y las consecuencias de tales actuaciones, las sitúan en las partes bajas o iniciales de los niveles de conciencia, porque en realidad, apenas si poseen conciencia de casi nada, puesto que acaban de empezar.
 
A estos primeros niveles le llamamos infierno o punto de partida, en la escala del Ser y el Saber.
 
Las condiciones extremas de dureza y sufrimiento del lugar, les obligan a despertar y aprender con la mayor rapidez para ir dejando atrás estos primeros niveles, y escalando hacia niveles mas elevados y de mejores condiciones.
 
Eso a lo que llamamos infierno no es un solo nivel, sino muchos niveles que partiendo de lo mas bajo y oscuro, va ascendiendo de nivel en nivel, y en la medida que asciende va mejorando de condición, perdiendo oscuridad y ganando luminosidad hasta llegar a los niveles en los que la oscuridad se extingue y casi todo es luz, amor, paz, bondad, etc., y le llamamos la gloria o lugar de llegada a los grados elevados de sabiduría, capacitación y control de las energías y resto de realidades.
 
Cuando se sabe casi todo y se controla casi todo, no hay lugar para el error, y si no se cometen errores no hay consecuencias negativas.
 
El infierno no es un lugar de condenación, y mucho menos eterna, tanto en la vida física como en la espiritual, el tiempo de estancia en cualquier lugar, nunca es para siempre, y si es transitorio, con el trabajo orientado al bien común y propio, y la voluntad de mejora, se va progresando en cualquier tipo de condición y sentido, y ello nos permite avanzar en nuestra evolución.
 
Cuando afirmo que el infierno no es un lugar de condena, lo hago porque nadie condena a nadie, si yo me sitúo bajo la lluvia, terminaré mojado, pero no es culpa de nadie, si meto la mano en el fuego, ya sea por descuido o por desconocimiento de sus efectos, me quemaré la mano, pero la causa fue mi descuido o mi ignorancia, no me condenó nadie a quemarme.
 
Cuando en nuestro actuar, ya sea de pensamiento, sentimiento u obra, perjudicamos a nuestra madre naturaleza, o a nuestro prójimo, si es por desconocimiento de que esa acción perjudica, contará con su atenuante, y en los casos en los que sabemos que estamos perjudicando pero no nos importa con tal de proporcionarnos aquel capricho, o aquel placer, etc., contará con el agravante, en ambos casos hay una energía en forma de pensamiento o sentimiento o ambos casos que nos induce a la acción, nosotros somos libres de ejecutar la acción, o de reconocer que obra en perjuicio de algo o de alguien y no hacerlo, el resultado de lo que hagamos genera una consecuencia, y esa consecuencia nos produce modificaciones y aportaciones de energía que se adhiere a nuestra alma, y la conduce o arrastra a los lugares propios de dicha energía.
 
Si la energía que hemos modificado y adquirido es en sentido positivo como consecuencia de buenas obras, nos conducirá a un lugar de condiciones tales que nos devolverá todo el bien que hemos creado, mas su cosecha, porque todo actuar es un sembrar, y la cosecha siempre es mayor que la siembra.
 
Y si hemos perjudicado, dañado, matado, etc., la energía que nos indujo a la acción en forma de pensamiento o sentimiento, y que nosotros en vez de detenerla, le dimos curso y pasemos a la acción, al obedecer nos convertimos en esclavos de la misma, y ella nos arrastrará u su lugar de estancia y ubicación, y a nuestra cuenta quedarán las consecuencias que generaron las acciones cometidas.
 
Cualquier tipo de energía que te induce al mal, solo puede venir o proceder del mal, si la obedeces y te pones a su servicio, quedaras atrapado por su poder y arrastrado a su mundo o lugar de origen, pero como dije antes, nada es para siempre, tarde o temprano las condiciones de dureza, esclavitud y sufrimiento del nivel dentro de la escala infernal, te obligan a aprender aquello que ignorabas, y que fue motivo y causa de tu situación actual, renacerás con fuerza desde tus propias miserias y romperás las cadenas que te amarran a ese lugar, venciendo la adversidad y partirás con un curso de aprendizaje aprobado hacia el curso o nivel siguiente.
 
Y así sucesivamente se irán repitiendo los ciclos o etapas de vida activa, que en su conjunto, conforman el peregrinaje que las almas o seres espirituales, han de recorrer durante su etapa de aprendizaje y capacitación.
 
Todo pensamiento, sentimiento o idea, cuyo objeto sea practicar el bien, de forma natural y desinteresada, es una energía positiva que solo puede partir de un lugar de bien, y si nos prestamos a la realización de las acciones de bien, las consecuencias derivadas del bien, te arrastrarán hacia sus lugares de procedencia y ubicación en la escala gloria-infierno.
 
Voy a explicar de forma mínima el concepto energía, para facilitar la comprensión de todo lo dicho.
 
Cualquier tipo de máquina o aparato de todo lo inventado, transforma combustible o energía cuando funciona, el fin o resultado que conseguimos con cualquier tipo de aparato, es la transformación de una energía en otra cosa, si es un coche, con un poco de gasolina nos hemos desplazado a largas distancias en poco tiempo, si es un teléfono, con electricidad nos hemos comunicado con alguien a través de la distancia, etc.
 
Cuando una persona está pensando, sintiendo o realizando cualquier labor, está transformando y modificando energías, dichas modificaciones constituyen la obra o patrimonio de esa persona.
 
Cuando yo escribo, cojo papel en blanco, y con tinta voy cubriendo renglón a renglón el papel, y en esos renglones hay un resultado, una obra que ofrece posibilidades de algún tipo, dependiendo de lo que exprese y a lo que dé lugar.
 
Cada vez que pensamos estamos cogiendo energía neutra o virgen, (páginas en blanco) y con el pensamiento le estamos dando una modificación, una frecuencia y una dirección que corresponde con exactitud a la naturaleza y condiciones específicas del pensamiento, y con el sentimiento, según sea mas fuerte o suave, con pasión o sin ella, se le da una intensidad o fuerza,  y lo que era una energía neutra o virgen, ahora es energía modificada con unas características, un sentido, una dirección, un propósito y una intensidad o nivel de fuerza.
 
Esta energía ya no puede ubicarse donde estaba antes, ahora según su vibración o naturaleza, se ubicará donde por ley de vibración, densidad o similitud le corresponda, si el pensamiento era de bien, se almacenará en un lugar donde exista el bien, y si el pensamiento era de mal se ubicara también en su lugar específico, y llevará nuestro nombre, nuestra firma o código de barras, el bien o el mal que produzca será parte de nuestro patrimonio, y de él disfrutaremos o padeceremos según su naturaleza y efectos.
 
Cuando controlamos nuestros pensamientos, sentimientos y acción, y procuramos crear siempre posibilidades de bien para todo y para todos, la energía que almacenamos se ubicará en un lugar de bien, y cuanto mas bien se realice, mas grande será la parcela de bien que llevará nuestro nombre y código de barras, y allí donde están nuestras propiedades es donde nosotros estamos, y esta es la ciencia o procedimiento para la conquista de “eso” a lo que llamamos “gloria” o “infierno”, y recuerda que el infierno es el lugar de partida y la gloria el de llegada, al igual que el nacimiento es el punto de partida o inicio, y la muerte el de llegada o final de ciclo, y la “vida” es precisamente el espacio que separa dichos extremos, de la misma forma la vida o cursos de formación espiritual, se desarrollan en el espacio que separa la gloria del infierno.
 
Hablemos un poquito de lo que hemos escuchado sobre el “juicio final”, yo he escuchado muchas teorías, y me lo han explicado de muchas formas, y todas las respeto, pero entre todo he escogido lo que mas me vale, y he confeccionado mi propia filosofía al respecto. Continúa en la 4ª parte.  Saludos.

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