Hola gentes, el título de hoy es un poco abstracto, pero obedece a una realidad que se ejerce con mucha frecuencia, al menos en mi caso particular, yo creo que en la vida de todos, o casi todos, existen eventos, circunstancias, situaciones, etc., que no son de nuestro agrado, no nos apetece lo mas mínimo el pasar a su resolución, y por tal motivo se van aparcando para después.
Pero en el después nos siguen sin agradar, y si podemos las volvemos a aparcar, y llega un momento en que nuestro "aparcamiento interior" esta al completo de cosas y casos pendientes de ejecución o resolución, y las tenemos que resolver y pagar el aparcamiento, porque esa vocesita interior nos recuerda de vez en cuando todo lo pendiente, detalle que es de agradecer, pero que resulta molesta, y es algo de lo que a mi me ocurre con frecuencia, a ver si aprendo la lección ya de una vez por todas y me dejo de postergar y hacer el vago.
Algo que vamos teniendo claro es que la vida, entre otras muchas cosas, es una sucesión de circunstancias y situaciones, y cada una de ellas nos trae la lección o evaluación del momento, algunas son nuevas y nos obligan a aprender nuevas técnicas o formas para su resolución y a adquirir nuevas capacidades, otras son asignaturas suspensas y aparcadas por falta de recursos o dedicación o sobra de dejadez o pasotismo, y también nos obligan a aprender y cambiar de actitud.
Este tema guarda estrecha relación con el tema de días pasados con el título de "la actividad selectiva y el disfrute" está claro que cuando postergamos actividades es porque para nada nos apetece el pasar a su resolución, y en nuestra ignorancia o pasotísmo creemos que después será mas fácil y atractiva su resolución, y resulta ser al contrario.
De todas formas nunca hemos de olvidar que todo lo que llega a nuestras vidas, es para nuestro bien, aunque a veces nos fastidie o lo veamos como algo nefasto, hay que instalarse en el ángulo positivo, y no perder tiempo ni energías con quejas y lamentaciones que solo sirven para alargar el proceso de resolución, y aumentar el nivel de dificultad.
Recordemos que al gimnasta le van subiendo cada vez mas el listón para prepararse para las olimpiadas, si no le suben el listón no progresa y adiós olimpiadas, la vida es el gimnasio, nosotros el gimnasta, y las olimpiadas la meta hacia la que nos dirigimos en el cumplimiento de nuestro destino.
Y hasta aquí las ideas del día. Saludos.
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