Buenos días gente, hoy voy a opinar sobre algunas realidades que existen en casi toda las personas y que apenas nadie se da por enterado, y si se le dice tampoco se lo creen porque muchas personas estamos acostumbrados a vivir según conceptos de actualidad social, y entre ellos muchos corresponden a la ficción y otras fantasías, y no nos gusta ni complace la realidad, (dime lo que me gusta oir aunque sea mentira) eso es lo que suele estar de moda.
En base a modas, estereotipos, grandes montajes orientados y promovidos por el consumo, y otras estrategias del poder social, político, eclesiástico y otros frentes que viven y se nutren del adoctrinamiento en sus diversas formas y direcciones y de la ingenuidad e ignorancia humana, nos hemos visto obligados “entre comillas” a cambiar nuestra verdad o realidad por un personaje que responda y se adapte a todas las exigencias y mandatos de las élites de actualidad que son los que mueven los hilos de la vida social y por extensión nuestra propia vida.
Y todo aquel que se revele y decida regirse por sus conceptos de verdad, es señalado, discriminado y calificado de persona rebelde, anormal, des-adaptada o con problemas mentales o psicológicos, los inventores y dirigentes del “sistema” lo tienen todo bien calculado para que nos veamos obligados a seguir en el “rebaño a las órdenes del “pastor” de turno, sin rechistar.
Y en base a todos los desafíos que conlleva el revelarse para vivir según las indicaciones de nuestra conciencia y otras demandas de nuestro interior, como solución más fácil y adaptable, nos hemos creado uno o varios personajes que nos representan en la mayoría de los ámbitos sociales en los que nos desenvolvemos en el diario, yo lo veo como algo intermedio entre lo que soy y lo que se me interesa que me represente en sociedad para pertenecer a la gente bien vista y valorada según los cánones sociales y culturales establecidos, ello nos permite cierta adaptabilidad al medio sin dejar de ser nosotros por completo.
Y al igual que casi todo en este mundo posee sus contra-indicaciones y efectos secundarios, resulta que de tanto actuar a través de el personaje, llega un momento que perdemos la orientación de quien somos en realidad, y muchos de nosotros nos decidimos por el, o los personajes que de continuo hemos de representar, como se suele decir, el personaje se tragó a la persona.
Mi sugerencia es que seamos siempre nosotros mismos, le guste a quien le guste, y a quien no le guste es su problema, el día que tengamos que partir de este mundo somos nosotros los que hemos de presentar los resultados de nuestro actuar los personajes quedan aquí y no tienen voz ni voto.
Y en estos casos de tanto actuar según el personaje el alma queda desorientada y un poco huérfana y no se reconoce, porque le falta integridad y aceptación de sí misma, es lo que pienso y así lo expreso, pero recuerda que solo son mis ideas que pueden estar cerca o apartadas de la realidad, tu sigue siendo tu, y rígete por tus conceptos de verdad, un saludo.
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