Las
sombras siempre darán paso a NUESTRO AMOR Y LUZ, mientras más dejamos
ir y perdonamos, pues ésta disposición nos hace merecedores del AMOR
DIVINO QUE VIVE DENTRO Y ALREDEDOR NUESTRO.
La oscuridad es un componente necesario en nuestra trayectoria, pues no podemos encontrar la Luz sin ella.
Las
sombras de nuestra vida, no son para ser temidas, sino para abrazarlas,
porque a través de ellas aprendemos mucho más sobre nosotros mismos.
A
través de situaciones difíciles se aprende apreciar verdaderamente los
obsequios de claridad, gozo, felicidad y el SENTIMIENTO DEL AMOR DIVINO
nos impulsa en nuestro camino.
Este
reto de Amar nos lleva a increíbles conocimientos que no se encuentran
en los libros, sino profundizando en nuestro interior sin quedarnos
atascados, sino avanzando en nuestro crecimiento.
Enfrentémonos con valor a las sombras, pues cuando lleguemos a rebosar de AMOR, LAS SOMBRAS NOS DAN PASO A LA LUZ.
~Puntos de Luz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario