EL
karma es una ley de compensación y no de venganza. El Karma es una
medicina que se nos aplica para nuestro propio bien; desgraciadamente,
la gente en vez de inclinarse reverente ante el eterno Dios viviente,
protestan y/o blasfeman, se justifican a sí mismos, se disculpan y se
lavan las manos como Pilatos . Cuando protestamos no se nos modifica el
KARMA si no que se vuelve mas duro y más severo.
Reclamamos fidelidad al cónyuge cuando hemos sido
adúlteros en esta o en vidas anteriores. Pedimos amor cuando hemos sido
despiadados o crueles; solicitamos comprensión cuando nunca hemos dado
comprensión a nadie. Anhelamos dichas inmensas cuando hemos sido el
origen de muchas desgracias. Hubiéramos querido nacer en un lugar
hermoso y con muchas comodidades, cuando en vidas anteriores no supimos
brindar un hogar.
Queremos
que nuestros hijos nos obedezcan, cuando jamás supimos obedecer a
nuestros padres. Nos molesta terriblemente que nos calumnien, cuando
siempre hemos sido calumniadores y hemos llenado de dolor al mundo. Es
decir, reclamos lo que no hemos dado... Es posible que en vidas
anteriores hayamos sido malvados y crueles, por eso merecemos lo peor,
pero suponemos que se nos debe dar lo mejor.
Cuando
la Ley Cósmica le va a cobrar a alguna persona un karma, primero la
somete a un juicio interno. Si tiene dharma, es decir, si ha hecho
buenas obras, no sufre ningún padecimiento, pero si no tiene capital
cósmico, paga con dolor. Normalmente las personas tienen sueños que le
anuncian que esto va a suceder; por ejemplo; soñar que la policía nos
mete en la cárcel, vernos desnudos, mojarnos en lluvia, etc. Para mayor
informaciòn, visita nuestra sección El Significado de los sueños.
Generalmente,
cuando la Ley nos cobra, siempre pensamos que somos inocentes, que no
debemos nada. Hay alguien incluso que blasfema contra la justica
calificándola de "injusticia". Pero siempre debemos recordar que la Ley a
nadie da lo que no se merece. A cada quien le da según sus obras.
Ahora
entenderán por qué las cárceles están llenas de "inocentes", personas
que en esta vida no han hecho nada, pero que en vidas anteriores
cometieron delitos gravísimos. Repetimos: La ley de Dios a nadie da lo
que no se merece, a cada quien da según sus obras... Hay algunos que
nacen en colchón de plumas con todas las comodidades para prepararse
intelectualmente y llevan estilos de vida, para muchos envidiables;
otros no tienen la misma suerte, pero tampoco sufren en lo económico.
Sin embargo, hay otros que sufren espantosamente y deben mendigar para
subsistir. Hay millonarios que padecen enfermedades incurables y no
pueden comer lo que les provoca, por una úlcera u otra dolencia. Hay
muchos pobres que tienen una salud formidable.
La
Ley cobra a cada quien según sus faltas. A la Justicia Cósmica podemos
compararla con un gran banco. Aquí en el plano físico, si nosotros
tenemos una cuenta bancaria y consignamos constantemente (este es el
equivalente a hacer buenas obras), nuestro saldo aumentará. Si giramos
un cheque (es el equivalente a pagar o ganar un karma), es lógico que lo
pagarán. Si retiramos mayor dinero cada día (violando las leyes de
Dios), nuestra cuenta disminuye hasta quedar en rojo; en ese momento
empezamos a padecer, a pagar con dolor el dolor que hemos causado.
Si
tenemos acciones malas o Karmas, significa que hemos gastado nuestro
capital cósmico, si consignamos, o sea, hacemos buenas obras con
nuestros semejantes, ganamos DARMA y salimos bien en nuestros negocios
ante el Tribunal Cósmico. El resultado es felicidad, salud y éxito en
nuestras vidas.
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