Sin
darte cuenta, amas para ser amado. En un lugar profundo e inconsciente,
esperas recibir la misma calidad de amor que das. Es por ello que
cuando el otro no te da lo que necesitas, sufres.
Es
que vives esperando ser reconocido, respetado, tenido en cuenta. Pero
esto no es el amor. El amor verdadero no necesita recibir, pues sino se
transforma en un negocio; un intercambio de necesidades. El Amor es una
danza consciente que va y vuelve en forma natural cuando conectas con seres de vibración similar, no para llenar tu vacío interior y realizar tus "sueños".
Cuando
comiences una relación concéntrate en no proyectar nada. Debes saber
que puede terminar en cualquier momento, incluso aunque todo vaya bien.
Cerciórate que sólo exista el presente. Entonces no ligarás el amor a
las expectativas; no ligarás el amor a lo que el otro te da; no ligarás
el amor a un futuro juntos ni nada similar. Porque el que proyecta es el
que tiene miedo: miedo a que se termine y quedar nuevamente solo y con
el corazón vacío.
Amor
incondicional es amar sin requisitos, no necesitar ser amado. Muy pocas
personas han alcanzado este estado. Eres un espíritu y tu naturaleza es
amar sin cesar, con el corazón abierto y comprendiendo la naturaleza
efímera de las relaciones. Sólo cuando te transformes en el Amor en vez
de esperar amor, comprenderás lo que es una relación desde el Ser, donde
la persona con todos sus miedos, deseos y necesidades desaparece y sólo
queda el eterno brillo del amor divino, que nada espera y nada
necesita.
Fernán Makaroff
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