Viene de la 1ª Parte. Y ahora vamos a tratar el caso de quienes mayoritariamente tienen siempre su atención hacia fuera, dirigida al mundo exterior, de esta forma se hacen conocedores y prácticos en leyes, protocolos y las múltiples formas de moverse en los mercados y resto de los ambientes, si su crecimiento interno es mínimo o casi nulo, aprovecharán todos sus conocimientos y facultades para manipular y adueñarse de todo lo que desean o ansían, sin importarle lo más mínimo, quien o quienes salgan perjudicados, estafados, arruinados y en casos extremos asesinados si lo creen necesario.
Estas personas han desarrollado mucho su intelecto,
pero su corazón se ha empequeñecido hasta tal punto, que no puede tomar
partido en las actuaciones del individuo, y la conciencia un tanto de lo
mismo, se encuentra tan asfixiada por el egoísmo, que no se entera de
nada, ni puede producirle los clásicos remordimientos de conciencia,
estas personas, hagan lo que hagan, para ellos todo está bien, siempre
encuentran argumentos para justificar todo, que para eso han estudiado.
Si
observamos el panorama social y político, encontraremos casos que nos
sirven de ejemplo para lo que acabo de decir, algunos de los que nos
representan, dirigen y administran, agencian para ellos, los suyos y los de alrededor grandes cantidades de dinero
y otros recursos, y entre sus cómplices y todo el que tiene que cerrar
los ojos y la boca, reparten lo que haga falta, y después el dueño de
ese dinero, que es el contribuyente, si no puede pagar el alquiler lo
echan de su casa a la calle con su familia y sin recursos para
subsistir, y para colmo salen de nuevo en los medios, sonriendo y
prometiendo de nuevo lo que sea necesario, con tal de mantenerse en el
poder y seguir robando, estafando, o cambiando el dinero de lugar, según
se le quiera llamar.
Estas
personas son insensibles a las necesidades y padecimientos ajenos,
conocen las leyes y las trampas, o formas de estafar y que parezca
legal, y lo aprovechan para cubrirse las espaldas y dejar siempre una
salida en caso de apuro.
Aunque
en la sociedad a veces se les valora como personas muy inteligentes, en
la realidad son personas muy desequilibradas y mezquinas, su Ser es muy
pequeño, y su saber muy grande, puede hacer todo tipo de aberraciones, y
ni su corazón ni su conciencia se lo pueden impedir por falta de
desarrollo, estas personas creen que este mundo lo es todo y que
después todo es igual, no se han parado a pensar o meditar, que con lo
perfecta que es toda la Creación, el Arquitecto que la diseñó, no
dejaría impune a todo aquel que comete cualquier tipo de delito y
consigue esquivarlo o ocultarlo.
La vida en este mundo suele ser mas o menos un
siglo, que en relación a la eternidad es menos que una milésima de un
segundo, ¡tranquilos!, que nos sobra tiempo de pagar todas nuestras
deudas, por grandes que éstas sean, por supuesto que se pagará hasta el
último céntimo y puede que con intereses, de modo que a los malhechores y
estafadores, no hay que desearles ningún mal o daño, ellos mismos se
han encargado de dañarse hasta tal punto de ser dignos de lástima, los
mismos que han sido estafados y maltratados, en algún momento dentro del
tiempo y el espacio, perdonarán a los estafadores y asesinos, é incluso
pedirán misericordia para ellos, porque su dolor y miseria será de
dimensiones directamente proporcionales a los abusos cometidos y deudas contraídas y
pendientes de solventar, y daños ocasionados.
Quien
estafa o perjudica a una persona, solo tiene una deuda, que por muy
grave que sea solo es una, pero quien daña o perjudica a un pueblo o
nación, son muchas personas, animales, daños medioambientales, etc., son
muchos los daños a reparar, y la Ley Divina, no es como la terrena,
que se puede comprar o negociar o amañar de algún modo.
El
desconocimiento de estas y otras realidades, y la falta de equilibrio
entre el ser y el saber, son las principales causas de las penalidades
de nuestra sociedad y de este y otros mundos, y también de la existencia de las almas condenadas y
errantes sin descanso ni consuelo, y el lugar donde moran es al que
muchas formas religiosas le llaman, infierno, purgatorio o lugar de
expiación, etc.
Cuando
el ser y el saber están en equilibrio, quiere decir que hemos crecido
internamente igual que externamente, todas nuestras actuaciones son
supervisadas y controladas por nuestro corazón y conciencia, porque el
nivel de desarrollo anímico, está a la misma altura que las
posibilidades de realizar, y de esta forma, todas nuestras facultades y
posibilidades que puede ofrecer nuestro nivel de “ser”, puede ser
aplicado a nivel particular o social para el bien común, puesto que
contamos con los conocimientos necesarios para hacerlo, y el desarrollo del Amor y conciencia que supervisa toda acción.
Continúa en la 3ª parte. Saludos.
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