Tu amabilidad...
Ser grosero no aporta nada positivo. Por el contrario, ser amable y respetuoso genera una enorme cantidad de beneficios.
Si
alguien ha sido grosero o hiriente contigo, sentir el impulso de ser
grosero e hiriente es natural. Es natural y comprensible, pero para nada
beneficioso, para nadie.
La
grosería proyecta una imagen de debilidad e inseguridad, mientras que
la amabilidad y el respeto imparten confianza y respeto. ¿Qué tipo de
cualidades preferirías comunicar a los demás?
La
más fuerte de las alternativas es la de ser genuinamente respetuoso y
auténticamente amable. La manera de progresar es dejando atrás mezquinas
negatividades y abandonando la búsqueda de sacar ventaja sobre los
demás.
Aunque
tu amabilidad no siempre será retribuida, puedes tener la certeza de
que si será notada. Y aún en el caso de que no fuese valorada por nadie
más, tu propia amabilidad siempre aportará más y más valores positivos a
tu propia vida.
Aquello
que brindas, vuelve a ti, de maneras que resulta imposible predecir.
Brinda tu amabilidad, tan a menudo como puedas, y benefíciate del más
positivo de los mundos, que tú estarás contribuyendo a construir.
— Gabriel Sandler-
Dulces sueños desde mi amado Sirio!!
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