No es por calor. No es por llamar la atención.
Es por algo mucho más profundo.
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Dejas tu celular en la mesa.
El gato viene y se sienta encima.
Pones tu computador sobre el escritorio.
Él se acomoda sobre el teclado.
Dejas tu ropa recién lavada en la cama.
Allí está él, acurrucado, como si fuera suya.
La mayoría cree que busca calor.
Otros dicen que solo quiere atención.
Pero los que saben de comportamiento felino reconocen algo más: los gatos se sientan sobre objetos que tienen tu olor porque están mezclando su olor con el tuyo.
Eso no es capricho.
Es marcado territorial energético.
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Cuando se sientan sobre tus cosas, están depositando su feromona.
La ciencia dice que es para marcar territorio.
Pero la alta magia va más allá: no está marcando el objeto.
Está protegiendo tu herramienta.
Tu celular es tu conexión con el mundo.
Tu computador es tu herramienta de trabajo.
Tu ropa es la extensión de tu imagen.
El gato sabe que esos objetos son puertas energéticas por donde pueden entrar miradas envidiosas, malas intenciones, energías densas.
Al sentarse sobre ellos, está protegiéndote.
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Porque el gato detecta dónde está tu energía más concentrada.
No es el objeto en sí.
Es lo que representa.
Tu celular tiene tu energía vibrando a través de él.
Tu computador guarda tu trabajo, tu esfuerzo, tu sustento.
Tu ropa ha estado pegada a tu piel, absorbiendo tu sudor y tu energía.
El gato no se sienta en cualquier cosa.
Se sienta en lo que más te conecta con el mundo exterior.
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🜟 ¿CÓMO HONRAR ESTE GESTO?
No lo apartes con fastidio.
Déjalo terminar su trabajo.
Observa si se sienta con más insistencia sobre algún objeto en particular.
Puede que esté detectando una amenaza energética en esa área de tu vida.
Agradécele.
No con palabras.
Con respeto.
Tu gato es un guardián silencioso que protege tu energía mientras tú ni siquiera te das cuenta.
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Escríbenos al WhatsApp.
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