sábado, 8 de julio de 2023

LAS CARGAS DEL CAMINO DE LA VIDA 1ª Parte (Por José Miranda)

 Hola gentes, hoy vamos a versar sobre las cargas de la vida, que no es otra cosa que el equipaje o mochila que portamos con lo que creemos necesitar para hacer frente y resolver en el diario vivir.

La vida es un continuo caminar por los senderos del conocimiento teórico y vivencial, adentrándose en lo desconocido y pendiente de conocer, aprender y superar, y dejando atrás lo conocido y superado, el caminante o estudiante de la VIDA solo se detiene para descansar, reponerse y aprovisionar, y acto seguido sigue desplazándose a través del tiempo, las vivencias, las circunstancias, los acontecimientos, etc.


Cada uno de nosotros lleva su equipaje con lo que cree necesitar, y es a este tema en concreto a lo que me voy a referir en esta entrada, porque habemos personas que no conocemos nuestras propias necesidades, y cargamos en nuestra mochila todo aquello que nos apetece, nos es atractivo o creemos necesitar, hasta tal punto que después no podemos portar tanto peso y volumen a nuestras espaldas, y en estos casos es cuando solemos adjudicar a otras personas que caminan a nuestro lado con parte del peso o carga que a nosotros nos corresponde.

Aunque en el trayecto del camino hemos de ser solidarios y ayudarnos los unos a los otros, pero la ayuda se refiere a los casos circunstanciales en los que por motivos de enfermedad o incapacidad transitoria, no podemos con nuestra carga y los acompañantes del sendero o camino, nos auxilian en tanto no nos recuperamos, cuando estamos recuperados somos nosotros los que tenemos que portar con todo nuestro equipaje, y dejar un margen por si tenemos que auxiliar a otro compañero de viaje.

Yo reconozco que en alguna etapa y ocasiones coyunturales he abusado de mi prójimo cargando sobre sus espaldas cargas y responsabilidades que me correspondían a mi el portarlas, y resulta que cuando parte de nuestras cargas las soportan otras personas, como nosotros vamos livianos y descansados, seguimos adquiriendo mas cosas que en la mayoría de los casos son innecesarias, y que vamos sumando a nuestro equipaje, y seguimos abusando de la generosidad de los demás, y sobrecargando a todo el que se deje.

Nos urge conocer y controlar nuestras necesidades reales y no cargar con cargas innecesarias o prescindibles, y también nos urge el sensibilizarnos y aprender a amar y tratar bien a nuestro prójimo, empezando por no adjudicarle cargas que no forman parte de su equipaje, y si alguien trata de cargarnos con el excedente de su carga, es en estos casos cuando tenemos que pronunciar el !no!, salvo en los casos de auténtica solidaridad. 

Improcedente es portar cargas que no nos corresponden, y cargar a otros con lo que a nosotros nos corresponde, continúa en la 2ª parte, un saludo.

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