"Cualquier atisbo de vanagloria y orgullo, es solo un traje del ego".
Las personas no trabajan en su interior porque nadie les paga.
Estamos tan instrumentalizados y condicionados por el dinero, que no es rentable trabajar en nuestro interior.
Como no hay beneficio económico no hay interés, pero si nos pagaran por trabajar en el interior, seguramente todo el mundo lo haría.
Algunos preguntarán:
Bueno, y los que ya tienen dinero, ¿por qué no lo hacen?
Están tan ocupados cuidando su dinero, cuidando sus riquezas, pendientes que nadie los vaya a robar, y que no se les disminuya el capital, que no tienen tiempo.
Pero si les aseguran que trabajando en el interior podrían aumentar su
capital, seguro que trabajarían en él.
En resumen: estamos tan esclavizados, domesticados, condicionados y sujetos al dinero en este mundo capitalista y consumista, que todo lo que no genere o aporte ganancia económica no es de interés.
Por eso, las personas no trabajan en su interior.
En cierta ocasión alguien me preguntó:
—¿Tú en qué trabajas?
Le respondí:
—En mi interior.
Y ella replicó:
—¿Y dónde está el dinero?
Volví a responder:
No tengo dinero, pero tienes toda la razón, a nadie le pagan por trabajar en su interior.
Ese día comprendí que ella era el claro reflejo de nuestra sociedad instrumentalizada y domesticada, donde el dinero, aparte de ser necesario para subsistir, es la vara de medir, porque es de acuerdo a él
tu nivel de estatus, y sirve como un hermoso adorno que recubre la ignorancia.
No se trata de satanizar el dinero ni mucho menos.
El dinero no tiene nada de malo.
El problema radica en las mentes empobrecidas, las cuales, embelesadas con las riquezas y deslumbradas con el brillo del oro, corren el riesgo de aumentar significativamente su estupidez.
Es muy sencillo comprender cuando la estupidez se ha apoderado de ti.
Nuestra naturaleza es compasiva.
Si notas que tus acciones con dinero o sin dinero son
contrarias a la compasión, entonces tienes un serio
problema. “ojo” la compasión no es regalar lo que te sobra, ni sentir lástima por los demás.
RECORDATORIO
"Si el combustible que mueve tu vida es el deseo,
Entonces, eres un ser humano ordinario".
"Si el combustible que mueve tu vida es la compasión,
Entonces, eres un Buda".
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