jueves, 19 de septiembre de 2024

EN EL CONSULTORIO (Por Christa Angelisti)

 

Hablando acerca de los casos.
Como aún había tiempo, y como quería aprender más, le pregunté a Federico:
- ¿Por qué aquella señora se podría liberar parcialmente y no en forma plena, si aquí realmente no se tiene necesidad de esas funciones?
- El apego o esclavitud a cualquier actividad genera, por ejemplo, gula, charlatanería, mentira, lujuria.
Vicios que incluyen tanto los aparentemente inofensivos como los perjudiciales, desde el punto de vista de la sociedad, y que motivan
la búsqueda incesante del hombre para llenar su vacío físico.
"El hombre es la suma de todas las experiencias por las que viene creciendo la humanidad, a través de los incontables milenios de que tenemos noticias.
El primer sentido que se manifestó en los seres fue el tacto.
El hombre tuvo sus primeros placeres a través del tacto.
El segundo, de importancia capital, fue el de supervivencia, que comprende las actividades de alimentarse y la de procrear.
Pero, hablando específicamente de la procreación, porque los otros sentidos están en un mismo nivel, constituye el mayor dilema de los seres humanos, porque se condena el sexo promiscuo pero no se enseña ni se explica por qué todos tienen sexo.
Si es malo, ¿por qué lo tenemos?
Si es bueno ¿por qué reprimirlo?
La clave de la cuestión está en su fuente.
Si en un río, en el medio de su curso, tú levantas un dique para que las aguas no corran más por aquel camino, tendrás el trabajo constante
de reforzar diariamente el dique.
Las aguas contenidas tendrán cada día mayor presión y fuerza.
Si por un descuido el dique se rompiera, la acción devastadora
sería mil veces mayor que la fuerza que tenían las aguas dentro del curso normal.
De la misma forma sucede con esa maravillosa energía vital.
En su primer impulso seduce al hombre con el placer, para garantizar
la perpetuación de la especie.
El ser humano, entonces, se convierte en esclavo de esa energía y pasa a ser un mero reproductor de la especie.
Pero como la prole pesa sobre los hombros de los padres, la sagacidad de la inteligencia encontró medios para neutralizar la reproducción sin abstenerse del placer.
Otros seres humanos, sea por devoción o por creencia, se abstienen del uso de esa energía.
Esa situación puede estallar y producir aún más estragos o adormecer la energía, secando su cauce, con perjuicios para quien se abstiene.
"Algunos pocos, en vez de hacer diques o adormecer la energía se remontan a su fuente de vida.
Tratan de saber dónde nace esa energía capaz de hacer nacer nuevos seres, y al reconocer que nace del Ser Eterno la desvían del cauce del placer mundano, que permite la perpetuación de la especie, y la dirigen
hacia la espiritualización del individuo, permitiendo así la perpetuación del alma.
La liberación no se hace mediante la represión, sino por la comprensión
de qué es el ser humano.
Basados en eso, usan toda la energía que los sostiene en el sentido
de posibilitar el renacimiento del hombre nuevo, como ciudadano cósmico.
Hombre nuevo que ya no está interesado en los placeres egoístas, sino en la gloria de la manifestación de Dios en el hombre y en todos sus hijos.
"Patricia, yo no puedo hablar así con aquel señor, porque no entendería; él todavía es esclavo de los vicios.
Cuando tenga un objetivo más importante será parcialmente liberado,
porque sólo son plenamente libres los que obran de acuerdo con el ejemplo mencionado.
Él no entendería, así como son pocos los que comprenden lo que dijo Pablo de Tarso:
"La Naturaleza sufre y gime con dolores de parto hasta que nazca el hijo del hombre."
Después de algunos días en que aprendí mucho trabajando con Federico, le pregunté si a él le gustaba el trabajo que estaba haciendo.
- Desde hace mucho estudio el comportamiento humano en todas sus fases.
No hay trabajo que no me agrade. Soy feliz prestando ayuda.
En estos pocos meses de desencarnada he presenciado tantos acontecimientos...
¿Qué pensarán los encarnados al leer todo lo que relato? ¿Reirán?
¿Se sorprenderán?
Solo desencarnando podrán comprobarlo...
Vera Lucia Marinzeck de Carvalho
Violetas en la Ventana

No hay comentarios:

Publicar un comentario