sábado, 21 de septiembre de 2024

HABLEMOS SOBRE LA ENFERMEDAD 2ª Parte (Por José Miranda)

 

Viene de la 1ª parte, en la que exponíamos lo necesaria que nos resulta la enfermedad llegado su momento, y que solo es el lenguage o medio de información que utiliza nuestro cuerpo, psiquis y demás para informarnos cuando se produce alguna anomalía, perturbación etc.
 
Si no existiese la enfermedad, ¿Quién te avisaría cuando algo va mal?, y si nos avisaran sin sentirnos mal, ¿le haríamos caso?, ¿dejaríamos de hacer lo que estamos haciendo para atender el aviso?, creo que el noventa por ciento seguiríamos en nuestros quehaceres y dejaríamos para cuando fuera oportuno el tema de la salud, pero como el malestar nos agovia y molesta, y en algunos casos nos incapacita para seguir con las cosas del diario, pues nos vemos obligados a atender con prioridad las cuestiones de salud, porque el aviso lleva asociado, dolor o malestares varios, según el caso y la gravedad del mismo, el que diseñó los cuerpos humanos sabía que de no ser así, pocos llegaríamos a la edad adulta.
 
Y llegado a este punto comprenderemos el porqué digo que la enfermedad es un bien ignorado y mal valorado, cuando nos sentimos enfermos teníamos que estar contentos y en agradecimiento al Creador por la perfección que existe en todo lo que somos, y precisamente la ignorancia o desconocimiento de tales realidades, y la falta de Amor verdadero, es la causa y punto de partida de nuestros padecimientos por motivos de salud.
 
Casi siempre que sentimos síntomas de que algo no va bien, tenemos tiempo para averiguar de qué se trata y poner remedio, nuestro diseñador calculó todo con bastante exactitud, otra cosa es nuestra voluntad y apoyo para que los procesos de curación y restauración se cumplan en el menor tiempo posible, yo soy un ejemplo de lo que acabo de decir, un auténtico desastre, me empleo en cualquier otra cosa antes que de mi salud, pero he aprendido a no quejarme, y a dar gracias cuando siento dolor o cualquier otra perturbación, física, psíquica o de cualquier otra naturaleza, e incluso hasta donde puedo lo aguanto y observo sin tomar calmantes, para tomar conciencia de lo que supone un daño físico, psíquico, moral o espiritual, porque el dolor no solo puede ser físico, a veces el moral o espiritual es mas duro de soportar.
 
Es bueno y conveniente tomar conciencia con aceptación del mismo y a la vez agradecimiento a la sabia naturaleza, porque cualquier tipo de dolor y la intensidad del mismo, es por nuestro bien, aunque no lo comprendamos.
 
El cuerpo físico es el medio de expresión y manifestación de todo lo que en conjunto somos, por ejemplo, si estamos alegres, no es nuestro cuerpo el que está alegre o triste, el estado anímico parte de nuestro Ser, (alma espíritu etc.) pero lo hace manifiesto a través de nuestro cuerpo, utilizando formas y expresiones diferentes según cada caso.
 
Cuando nuestra alma siente dolor o angustia en nuestro cuerpo se producen cambios de figuras, formas, gestos, muecas y muchas otras formas que informan con detalle del estado anímico que tenemos en ese momento, y si de pronto nos informan que el motivo por el cual sentíamos dolor y agobio, fue un error, el dolor y angustia desaparecen y nuestro cuerpo cambia de configuración y vuelve a expresar tranquilidad, alegría, etc.
 
Aunque nuestro cuerpo este sano, equilibrado y con todas las garantías de salud, si nuestra alma o psiquis están enfermas, los síntomas o avisos se manifestarán a través del cuerpo, e incluso pueden llegar a perjudicarlo o hacer enfermar a alguno o varios órganos o partes del mismo, sobre todo el sistema nervioso y glandular, dando lugar a posibles desequilibrios y alteraciones de diversa naturaleza, e incluso emocionales y de conducta.
 
Cuando estamos actuando de forma incorrecta en la forma de alimentarnos o en cualquier otra forma de atenciones o trato sobre nosotros, el daño, perturbación o agravio que se produce, tardará más o menos tiempo en hacerse presente, dependiendo de la gravedad de cada caso, y si su forma de propagación es lenta o rápida, hay enfermedades que avanzan de forma muy lenta, que nos vamos adaptando a los síntomas y apenas nos damos cuenta de su existencia, y también las hay de efectos rápidos e inmediatos.
 
Las enfermedades de nuestro cuerpo físico, debido al avance de la ciencia médica y medicina, están bastante controladas, pero cuando se trata de la psiquis la cosa se complica porque a ésta le afectan las consecuencias derivadas del pensar, sentir, elaboración de conceptos, etc., y guarda estrecha relación con las características de nuestra personalidad, con todo lo bien y mal aprendido, automatismos, vicios, costumbres, manías, aciertos y desaciertos, y todo esto implica que para la elaboración de un diagnóstico fiable y efectivo, se necesita de un especialista muy vocacional, especial y con un alto nivel de capacitación, porque la cuestión suele ser delicada y muy complicada.
Continúa en la 3ª parte saludos.

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