Hola gente, hoy voy a hablar sobre la enfermedad, considero que es un tema muy interesante, y como es muy amplio voy a dividirlo en varias
partes, en la primera para comenzar abordaremos el tema desde lo mas inmediato y sencillo, y
en las siguientes incluiremos algunos de los aspectos trascendentes e influencias del más
allá o dimensiones en las que tenemos manifestación simultánea y algunas de sus realidades nos pueden afectar.
Con la
exposición de estos temas no pretendemos hablar de todas las enfermedades que
componen el amplio repertorio que existe, ni de las formas de tratarlas, lo que intento dar a conocer, son las ideas que poseo
respecto de la existencia de algunas de las manifestaciones a las que
le solemos llamar enfermedad, posibles causas de su origen, y la actitud de
pensamiento, sentimiento y actuación mas conveniente y acertada frente a las
mismas.
En todo lo
que forma parte de la
Creación se puede observar la perfección, y esa perfección
incluye el instinto de conservación, y múltiples y variados programas, que en
todo momento velan por nuestra salud, informándonos cuando se produce un daño,
perturbación, desequilibrio, etc. con tiempo de llevar a cabo los procesos de curación,
restauración, etc., que en definitiva no es otra cosa que un medio de
restablecer el orden y equilibrio que por alguna causa se ha dañado o interrumpido, y
que es estrictamente necesario para el
buen funcionamiento de lo que sea.
En el caso que nos ocupa sería de nuestro cuerpo o alma, porque la enfermedad aunque se expresa y padece a través del cuerpo, su lugar de origen o punto de partida puede ser del cuerpo, mente, psiquis o alma, etc.
La
enfermedad es un bien mal interpretado, mal conceptuado y por consiguiente, mal
valorado, muchas personas cuando nos sentimos enfermos, perdemos nuestra
alegría y buen humor, y al hablar de ello manifestamos rechazo y no aceptación
de los síntomas que vivimos, que es a lo que le llamamos enfermedad, hay
quien lo relaciona con la mala suerte, como un castigo de Dios, etc.
Vamos a
analizar estas cuestiones poniendo algún ejemplo que nos permita el máximo de
comprensión, ya que es la base de todo lo que vamos a tratar a lo largo de este tema y el resto.
Empecemos
por el cuerpo físico, que es lo que más conocemos y lo que más expuesto esta a
posibles formas de deterioro.
Cualquier
máquina o aparato de los que fabricamos, necesita que le proporcionemos su
alimento, todos consumen algún tipo de energía o combustible, que lo
transformarán en un determinado servicio orientado a una utilidad, y por
supuesto todo necesita cuidados y programas de mantenimiento, de no hacerlo,
alguno de sus componentes se desajustará o deteriorará rompiendo la cadena de funcionamiento.
Cuanto más
compleja sea la máquina o el aparato, mas atenciones de mantenimiento
necesitará, y posiblemente como alimento, necesitará de más tipos de
combustibles y otros productos, para que todo reciba lo que necesita para
funcionar correctamente.
La
"máquina" mas compleja y perfecta que existe en este mundo es el cuerpo humano,
lo componen miles, millones y billones de organismos, glándulas, células, bacterias, etc. individuales y autonómicos pero
todos ellos trabajando en perfecta coordinación y sin cesar para el mismo patrón, para el mismo proyecto,
para mantener el conjunto al que llamamos persona en equilibrio y acta para desempeñar sus funciones.
Forman una
cadena con una coordinación perfecta, y cada cual cumple una misión importante
necesaria y puede que imprescindible para el funcionamiento del conjunto, pero
claro, para proporcionar alimento a tantos organismos, o microorganismos, y
casi todos diferentes, se necesita mucha variedad de alimento, cuando a alguno
o algunos no le llega su alimento, o cuidados de mantenimiento, no pueden
cumplir con su función y entonces se produce un desequilibrio
en el funcionamiento correcto, que será mas o menos grave según el caso.
El cuerpo
está dotado de sensores que detectan cualquier anomalía, y envían la información
con detalle al centro de control, y según sus características y gravedad se produce una reacción psico-fisiológica
provocando los síntomas oportunos que según sus características y otros detalles informan de qué
se trata y el lugar de origen, obligando a la persona a atender con prioridad el
problema en cuestión, antes de que la perturbación o deterioro llegue a un alto nivel que pueda ser
irreversible.
Y nosotros
como personas inteligentes, fabulosas y lo mejor de lo mejor, en vez de
agradecer a la naturaleza estas y otras muchas maravillas, de las cuales forman
parte todos los vigilantes y obreros que velan de continuo por nuestra salud en todos sus frentes,
avisándonos de cualquier anomalía que se produce, provocando molestias o dolor
en un grado según gravedad y urgencia del caso, lo que algunos de nosotros
solemos hacer es empezar a lamentarnos de que nos sentimos mal, que estamos enfermos,
nos baja la moral y la alegría, sentimos lastima de nosotros mismos, ¡pobrecito
yo que estoy muy malito!, y cuando el médico nos dice que tenemos que dejar de
comer aquello que tanto nos gusta, y comer de aquello otro que no nos gusta, o
dejarse de tanto sofá y mando a distancia, y caminar y hacer ejercicio, ya es
el colmo de los colmos, ¿Qué se habrá creído el médico? Si de todas formas de
algo hay que morir, mejor hacerlo con la panza llena de lo que me gusta, y
hacer lo que me apetezca.
Después envidiamos a aquellas personas que vemos con buena salud y sus cuerpos bien cuidados, y para consolarnos decimos que nosotros tenemos mala suerte, que Dios nos da la enfermedad mientras a otros les da la salud, o que es cosa de nuestra genética, o lo que sea, cualquier cosa menos reconocer que el origen está en nuestra forma de tratar a nuestro cuerpo, psiquis, alma y resto de realidades. Continúa en la 2ª parte saludos.
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