viernes, 20 de septiembre de 2024

HABLEMOS SOBRE LA ENFERMEDAD 1ª Parte (Por José Miranda)

 


 Hola gente, hoy voy a hablar sobre la enfermedad, considero que es un tema muy interesante, y como es muy amplio voy a dividirlo en varias partes, en la primera para comenzar abordaremos el tema desde lo mas inmediato y sencillo, y en las siguientes incluiremos algunos de los aspectos trascendentes e influencias del más allá o dimensiones en las que tenemos manifestación simultánea y algunas de sus realidades nos pueden afectar.
 
Con la exposición de estos temas no pretendemos hablar de todas las enfermedades que componen el amplio repertorio que existe, ni de las formas de tratarlas, lo que intento dar a conocer, son las ideas que poseo respecto de la existencia de algunas de las manifestaciones a las que le solemos llamar enfermedad, posibles causas de su origen, y la actitud de pensamiento, sentimiento y actuación mas conveniente y acertada frente a las mismas.
 
En todo lo que forma parte de la Creación se puede observar la perfección, y esa perfección incluye el instinto de conservación, y múltiples y variados programas, que en todo momento velan por nuestra salud, informándonos cuando se produce un daño, perturbación, desequilibrio, etc. con tiempo de llevar a cabo los procesos de curación, restauración, etc., que en definitiva no es otra cosa que un medio de restablecer el orden y equilibrio que por alguna causa se ha dañado o interrumpido, y que es estrictamente  necesario para el buen funcionamiento de lo que sea.
 
En el caso que nos ocupa sería de nuestro cuerpo o alma, porque la enfermedad aunque se expresa y padece a través del cuerpo, su lugar de origen o punto de partida puede ser del cuerpo, mente, psiquis o alma, etc.
 
La enfermedad es un bien mal interpretado, mal conceptuado y por consiguiente, mal valorado, muchas personas cuando nos sentimos enfermos, perdemos nuestra alegría y buen humor, y al hablar de ello manifestamos rechazo y no aceptación de los síntomas que vivimos, que es a lo que le llamamos enfermedad, hay quien lo relaciona con la mala suerte, como un castigo de Dios, etc.
 
Vamos a analizar estas cuestiones poniendo algún ejemplo que nos permita el máximo de comprensión, ya que es la base de todo lo que vamos a tratar a lo largo de este tema y el resto.
 
Empecemos por el cuerpo físico, que es lo que más conocemos y lo que más expuesto esta a posibles formas de deterioro.
 
Cualquier máquina o aparato de los que fabricamos, necesita que le proporcionemos su alimento, todos consumen algún tipo de energía o combustible, que lo transformarán en un determinado servicio orientado a una utilidad, y por supuesto todo necesita cuidados y programas de mantenimiento, de no hacerlo, alguno de sus componentes se desajustará o deteriorará rompiendo la cadena de funcionamiento.
 
Cuanto más compleja sea la máquina o el aparato, mas atenciones de mantenimiento necesitará, y posiblemente como alimento, necesitará de más tipos de combustibles y otros productos, para que todo reciba lo que necesita para funcionar correctamente.
 
La "máquina" mas compleja y perfecta que existe en este mundo es el cuerpo humano, lo componen miles, millones y billones de organismos, glándulas, células, bacterias, etc. individuales y autonómicos pero todos ellos trabajando en perfecta coordinación y sin cesar para el mismo patrón, para el mismo proyecto, para mantener el conjunto al que llamamos persona en equilibrio y acta para desempeñar sus funciones. 
 
Forman una cadena con una coordinación perfecta, y cada cual cumple una misión importante necesaria y puede que imprescindible para el funcionamiento del conjunto, pero claro, para proporcionar alimento a tantos organismos, o microorganismos, y casi todos diferentes, se necesita mucha variedad de alimento, cuando a alguno o algunos no le llega su alimento, o cuidados de mantenimiento, no pueden cumplir con su función y entonces se produce un desequilibrio en el funcionamiento correcto, que será mas o menos grave según el caso.
 
El cuerpo está dotado de sensores que detectan cualquier anomalía, y envían la información con detalle al centro de control, y según sus características y gravedad se produce una reacción psico-fisiológica provocando los síntomas oportunos que según sus características y otros detalles informan de qué se trata y el lugar de origen, obligando a la persona a atender con prioridad el problema en cuestión, antes de que la perturbación o deterioro llegue a un alto nivel que pueda ser irreversible.
 
Y nosotros como personas inteligentes, fabulosas y lo mejor de lo mejor, en vez de agradecer a la naturaleza estas y otras muchas maravillas, de las cuales forman parte todos los vigilantes y obreros que velan de continuo por nuestra salud en todos sus frentes, avisándonos de cualquier anomalía que se produce, provocando molestias o dolor en un grado según gravedad y urgencia del caso, lo que algunos de nosotros solemos hacer es empezar a lamentarnos de que nos sentimos mal, que estamos enfermos, nos baja la moral y la alegría, sentimos lastima de nosotros mismos, ¡pobrecito yo que estoy muy malito!, y cuando el médico nos dice que tenemos que dejar de comer aquello que tanto nos gusta, y comer de aquello otro que no nos gusta, o dejarse de tanto sofá y mando a distancia, y caminar y hacer ejercicio, ya es el colmo de los colmos,  ¿Qué se habrá creído el médico? Si de todas formas de algo hay que morir, mejor hacerlo con la panza llena de lo que me gusta, y hacer lo que me apetezca.
 
Después envidiamos a aquellas personas que vemos con buena salud y sus cuerpos bien cuidados, y para consolarnos decimos que nosotros tenemos mala suerte, que Dios nos da la enfermedad mientras a otros les da la salud, o que es cosa de nuestra genética, o lo que sea, cualquier cosa menos reconocer que el origen está en nuestra forma de tratar a nuestro cuerpo, psiquis, alma y resto de realidades.  Continúa en la 2ª parte saludos.

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