Hola gente, según el calendario ayer era el día de todos los santos, y hoy es el día de los difuntos, y me apetece mucho escribir algo para los que llamamos nuestros difuntos o nuestros muertos, y en principio declaro que no estoy de acuerdo con los términos “difuntos” o “muertos” y paso a argumentar mi desacuerdo.
Siempre que yo hago referencia a algunas de las personas fallecidas me viene al recuerdo sus palabras, sus cariños, su forma de ser, y muchas cosas procedentes todas ellas de su alma, de su Ser, claro que todo ello manifiesto a través del que fue su cuerpo, pero el cuerpo aunque es el medio de expresión y manifestación aquí en este mundo, en ningún caso es el origen y punto de partida de sus expresiones y manifestaciones, es decir, mi madre no era su cuerpo, era un Ser (alma y espíritu) que aquí en este mundo se manifestaba utilizando su materia, su cuerpo, que era el único medio del que disponía.
El cuerpo de mi madre se deterioró y al no poder seguir conectada a él formando el conjunto al que llamamos “persona”, hubo de separarse y partir para el lugar en que estaba antes de nacer y pertenecer a este mundo, y recuperar el estado y realidad anterior, pero sigue existiendo, sigue conectada a la Vida, de otra forma o modalidad, pero VIVA.
Y es por estas realidades que pienso, siento y así lo expreso que mi madre no es un “muerto” o un “difunto” es un Ser al que yo amo y que ahora se encuentra en otro mundo o dimensión al que ya pertenecía antes de nacer aquí como persona, ella sigue existiendo de otra forma o modalidad en un lugar adaptado a su condición actual, pero sigue siendo quien era en pensamiento, sentimiento y otras formas de manifestaciones de acorde a su realidad, y sigue siendo mi "madre" y yo sigo siendo su hijo.
Casi todos hemos asistido a los colegios donde se importen los estudios de formación primaria y académica, pero los colegios no eran nuestra casa, nuestro hogar, en los colegios permanecíamos el tiempo necesario para recibir las lecciones, y otras instrucciones y después regresábamos a “casa” junto a nuestra familia que era donde se desarrollaba nuestra vida, pero éramos la misma persona cuando estábamos en el colegio que cuando estábamos en “casa”.
Aquí en este mundo estamos en el colegio, en la escuela de formación espiritual cursando unos estudios, y adquiriendo unos conocimientos y capacidades que solo se pueden aprender aquí, pero esta no es nuestra “casa” en nuestra condición de Seres Espirituales no estamos en casa, ni estamos con nuestra verdadera “familia” esta casa y esta familia es transitoria en tanto duran las jornadas de clases que cada una de ellas corresponde a una existencia, y cuando se completen los estudios y prácticas que hemos venido a realizar hemos de volver a nuestra verdadera “casa” junto a nuestra “Familia Espiritual”.
Pero repito que no somos “muertos” ni “difuntos” somos los mismos Seres Espirituales que un día decidimos o nos enviaron a este mundo a aprender sobre el Amor y la Verdad y el conocimiento y control de variadas formas de la energía.
Lo voy a repetir una vez mas para que quede claro. No somos "muertos" ni "difuntos", tanto aquí como allá somos Seres Espirituales, o Almas o como queramos llamarle, pero ¡nada! De Muertos ni de difuntos, estas realidades son bien conocidas por muchas de las formas religiosas oficiales y no oficiales que se autodenominan servidores de Dios y la Verdad, pero debe de existir una razón muy importante por la que les interesa ocultar estas realidades y hacernos creer que a partir del acontecimiento al que llamamos "muerte" somos "muertos" o "difuntos" es solo mi opinión, un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario