Hola gentes, ¿Que tal andamos? Ya se acabó el fin de semana, y se nos otorga una nueva semana para dar continuidad a nuestra rutina de nuestros días laborables, pero existe una profesión que para nada está lo suficientemente valorada y menos compensada, y es la de ama de casa, para esas mujeres no hay festivos ni cambios de actividad, ni cortes de rutina, solo trabajo, trabajo y más trabajo.
Mi madre fue ama de casa, la que fue mi compañera, también, y a lo largo de mi existencia he conocido a muchas otras, y hoy desde este humilde escrito quiero homenajear a todas ellas, pues aunque no es reconocida su gran labor, se trata de una de las más complejas y sacrificadas profesiones, me estoy refiriendo a las amas de casa de las que cocinan tres veces al día, lavan planchan, limpian, administran, hacen de madres esposas, psicólogas, se preocupan de la buena marcha del hogar, y lo más importante, son la fuente principal de Amor que vela de continuo por la cohesión y el bien del conjunto familiar.
Parece que la cosa es sencilla, pero no es así, yo llevo varios años viviendo solo y soy amo de casa, y también soy de los que cocinan dos o tres veces diarias, y atiendo a todos los frentes de mis necesidades, y doy fe que resulta pesado, no es fácil, y puede resultar muy agobiante si no lo haces con el debido cariño y gusto por lo bien hecho, nunca creí que fuese tan difícil y que conste que yo soy solo, el ama de casa tiene toda una familia que atender en todos sus frentes de crianza, colegios, economías, etc, etc.
Valla un !ole! por las amas de casa, y ahora ya me he quedado a gusto, hasta mañana.
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