miércoles, 5 de abril de 2023

COSAS Y CASOS DE HUMANOS Y HUMANAS (Por José Miranda)

 

Muy buenas, aquí estoy de nuevo con otras cuantas ideas para exponer, y se trata de más de lo mismo, de ideas, pensamientos, sentimientos, emociones, etc.
 
Aunque resultemos pesados con estos temas, nunca se sabe y controla lo suficiente, porque casi todo lo que se mueve en este mundo, tiene como punto de partida, una idea, un pensamiento, un sentimiento o una emoción, y el control sobre algo se debe de ejercer desde el principio, después que coge un gran volumen, o un estado avanzado de realización, se hace mas complicado y difícil, un ejemplo puede ser, cuando encendemos una cerilla, con un simple soplo se puede apagar, pero si con la cerilla se produce un incendio de gran magnitud, se hace mucho mas difícil y costoso el extinguirlo.
 
Trasladando esta teoría a nuestros pensamientos, sentimientos y emociones, resultaría muy beneficioso el poder tener un conocimiento y control de los mismos desde el principio, y si no podemos controlar todo, porque esto resultaría algo complicado, puesto que no somos especialistas en todo, por lo menos llevar el conocimiento y control a lo mas significativo de nuestras vidas y entorno.
 
Dentro del océano de ideas que nos ofrece este tema, vamos a centrarnos en los pensamientos y sentimientos encontrados que se dan en propia persona, y que son motivo de conflictos internos y un gasto excesivo de energía, porque se trata de una lucha o confrontación con uno mismo, y cuando de esta forma de comportamiento se hace un hábito, nos puede conducir a enfermedades varias, puesto que somos nuestro mejor amigo y el peor enemigo en lucha constante.
 
Imaginemos que en un pueblo hay dos bandos con de ideas y formas de vida opuestas, y por tal motivo están siempre en guerra, ¿Cómo creéis que estará el pueblo, bien cuidado y en perfecto estado, o destrozado?. Allí donde hay una guerra lo único que hay son destrozos, hambre y miseria.
 
Nosotros no podemos evitar las guerras que existen por el mundo, pero sí podemos y nos corresponde evitar nuestras propias guerras internas, y es más, hasta que no consigamos evitarlas, no podremos vivir y disfrutar de una paz y felicidad estable y duradera.
 
Continuare con este tema en otra ocasión porque creo que es interesante, ahora no me apetece seguir escribiendo, y no voy a llevarme la contraria y entablar guerras absurdas conmigo mismo, al contrario, voy a mirarme al espejo y decirme algo que me guste, porque pienso y siento que soy muy amigo mío, y la auto-amista es muy importante. 
 
Bastante tiempo tuve que llevarme la contraria en el cumplimiento con los horarios en mi etapa profesional, ahora soy jubilado, y me dedico a complacerme dentro de los límites correctos y convenientes de la profesión de jubilado, y responsabilidad como persona medio civilizada, cuando me termine de civilizar y aprenda a ser un buen chico seguro que obraré mejor. Saludos

No hay comentarios:

Publicar un comentario