martes, 5 de septiembre de 2023

EL CHANTAJE A LA VIDA (Por José Miranda)

 

 Buenos días gentes, ¿que tal vais llevando la vida y sus ingredientes?, yo lo llevo muy bien, y en mis proyectos inmediatos esta el aceptar todo lo que hasta mí llegue o marche, sin dejar de analizar y controlar, que para eso está la cabeza, la vida, entre otras cosas, en un continuo intercambio de cosas y casos, unas van llegando y otras van marchando, es igual que cuando vamos caminando, va quedando atrás lo visto y conocido, y nos vamos adentrando en lo desconocido y pendiente por ver. 

Si nos resistimos a dejar atrás lo conocido, o a adentrarnos en lo desconocido, ambas cosas hacen que nos detengamos en el caminar, cuando nos referimos a la vida, si nos apegamos demasiado a personas u otras cosas, cuando llegue la hora del cambio nos lo vamos a pasar mal. ¡Nada es para siempre! ¡Todo está en movimiento continuo!, esto quiere decir que si nosotros nos negamos a avanzar siguiendo las corrientes de los procesos de nuestra Madre Naturaleza, de una forma u otra seremos arrastrados por la corriente de la vida, igual que el leño es arrastrado por la corriente del río. 

Pero esta forma de entender la vida, no es muy popular, y por tanto incomprendida para la mayoría de la sociedad, la mayoría de todos nosotros pensamos y hasta lo exigimos a veces, que la vida nos tiene que ofrecer lo que a nosotros nos gusta o conviene en cada momento, y cuando las cosas son como son, y no como nosotros quisiéramos que fuesen, entonces reaccionamos contrariados, y a veces ofuscados en contra de la vida, de Dios, del gobierno y de todo aquello que consideremos culpable, tanto si es lógico como si no.
 
Ayer estaba haciendo cola para ser atendido, y había una conversación muy interesante, pues de todo se aprende cuando estamos en buena sintonía, una veces aprendemos lo que es interesante y beneficioso hacer, y otras lo que para nada nos interesa hacer, pero todo es conocimiento aprovechable para aprender de la vida. 
 
Una de las personas afirmaba con rotundidad: “es que si yo veo desorden, “me deprimo”, si no me demuestran lo que me tienen que demostrar,  “me deprimo”, es que si a mí me hablan de tal o cual manera, “me deprimo”, es que con este tiempo no queda más remedio que deprimirse, y me deprimo, y si nó, me vuelvo a deprimir, y me enfado, y esto o aquello es para aburrirse, y bla, bla, bla. Alguna otra persona le daba la razón y otros guardábamos silencio que a veces resulta muy oportuno.
 
En las etapas infantil y niñez, existe un recurso muy efectivo que casi todos hemos ejercido, y se trata de que cuando queremos algo y no nos lo dan, recurrimos a diferentes formas de chantaje, a través de lloro, del enfado, de fingir que estamos muy malitos, nos negamos a comer, y muchos otros recursos por el estilo, que en el fondo se trata de diferentes formas de presión o chantaje para que cedan ante nuestras propuestas o exigencias. 

Aunque algunos de nosotros ya somos adultos, e incluso ancianos, guardamos en nuestro subconsciente como un recurso muy efectivo, aquellas prácticas de chantaje que tantos logros nos permitieron, y no dudamos en usarlas siempre que pedimos o solicitamos algo y no somos atendidos, o no estamos satisfechos con el acontecer del momento, y en los casos de personas caprichosas, nos atrevemos a chantajear hasta la propia vida, reprochandole lo que nos ofrece, y volviendole a reprochar lo que queremos que nos dé, y no nos lo da, estas personas aunque posean de todo, siempre les falta algo, y si le dan ese algo, es diferente a como ellas lo prefieren, y por eso se deprimen, se sienten muy mal, nadie las comprende, la vida es cruel, Dios las tiene olvidadas, este mundo es un infierno, no hay amor, y bla, bla, bla.

 Estas personas por su ignorancia y egoísmo, y con su propia energía fabrican un infierno particular, se meten dentro de él y siempre encuentran un motivo para permanecer en él, siempre culpan a alguien o algo que no encaja en sus parámetros o caprichos.

 Sugerencia del día, agradezcamos de corazón todo cuanto nos sea otorgado, cuando la vida nos ofrece algo, es lo mejor que podemos recibir, ya sea como regalo, o como una prueba a superar pendiente de otros tiempos, si la vida nos da limones, hagamos limonada, y cuando nos de naranjas, hagamos naranjada, nuestra Madre Naturaleza nos ama más de lo imaginable, y no se equivoca, sabe lo que necesitamos, por eso nos lo da, y esto no es una creencia, me consta que así es. Saludos.

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