viernes, 15 de diciembre de 2023

ALGO SOBRE LA VEJEZ 4ª Parte (Por José Miranda)

 

Viene de la 3ª parte.      Nuestras potencialidades sexuales al igual que muchas otras, son propias de su etapa para un fin concreto, con sus márgenes de utilización y uso, cuando queden atrás como historia, es una realidad que hemos de aceptar e incluso amar, y en su lugar quedarán y llegarán nuevas realidades propias de la etapa actual que son las que nos traen lo fresco y necesario del presente.
 
Nos urge el dejar de prestar atención a tanta propaganda engañosa y perjudicial, que intenta mentalizarnos a que tanto el sexo como muchas otras prácticas hay que practicarlo por igual en todas las etapas de nuestra vida, y si no lo hacemos ya no podemos ser felices, ni podemos sentirnos hombres o mujeres, esto es totalmente falso, pero a la sociedad de consumo, y sobre todo al gran comercio que gira en torno al sexo y sus derivados le interesa que pensemos y sintamos que parte de nuestra felicidad depende de sus productos, consejos y pautas de conducta.
 
En la vejez, y más aún en la ancianidad, hay que hacer continuos reajustes de adaptación, en casi todo, la alimentación, el descanso y la actividad hay que adaptarla a las posibilidades, teniendo en cuenta las necesidades de mantenimiento, etc., es otra forma de progresar es el tener siempre disponibilidad para efectuar los cambios necesarios que requiere cada etapa o cambio que se produce en nuestro cuerpo y querida vida.
 
Tanto la alimentación como cualquier otra actividad, existen distintas formas de practicarlas, y en cada etapa o situación y de forma inteligente, hemos de elegir la mejor opción adaptada a nuestro caso particular, cada caso es una historia diferente y aparte, no vale observar lo que hace el vecino o el amigo para saber lo que tenemos que hacer nosotros, para algo se nos dio la inteligencia.
 
Cuando en la pareja ha existido la fidelidad y el buen trato, se han compartido muchas intimidades de calidad en sus variadas formas, y a la altura de la vejez, y mas de la ancianidad, los dos miembros de la pareja están tan compenetrados y unidos que apenas necesitan del sexo para complementarse y estabilizarse, basta una simple mirada cariñosa, o un gesto amable para sentirse en armonía y complementados.
 
Es diferente cuando hemos sido infieles y poco respetuosos con nuestro cónyuge, cuando esto ocurre suele reinar el mal ambiente y las desavenencias, y en ese clima el cariño, el amor suelen estar ausentes, y su lugar lo ocupan otras formas energéticas que para nada contribuyen en hacer grata la vida de nadie, y mucho menos la de los mayores que suelen estar mas débiles y sensibles.
 
Y dicho lo dicho, me atrevo a decir que los problemas sexuales o de cualquier otro orden en la vejez, pueden deberse a no tener debidamente actualizada a nuestra forma y condición nuestra escala de valores y prioridades, o a las consecuencias de la forma en que nos hemos comportado, la vida es igual que un frontón, siempre nos devuelve la pelota, si tratamos con cariño y respeto a alguien, de ese alguien se desprenderán sentimientos de agradecimiento  y cariño hacia nosotros como respuesta, (salvo la excepción) y viceversa.
 
Cuando llevábamos ocho o nueve meses en el vientre de nuestra madre, no éramos viejos, estábamos llegando al final de la etapa de gestación, el hecho de salir del vientre y entrar en este mundo, no significó dejar de existir, significó un cambio de mundo, ambiente y forma de vivir, de la misma forma, el hecho de que lleguemos a lo que llamamos vejez y ancianidad, tampoco significa que seamos viejos, caducos o que estemos oxidados, significa igualmente que nos estamos aproximando al final de un ciclo de vida humana más, y cuando nuestro cuerpo físico agote sus energías, o se deteriore, se producirá un cambio de mundo o lugar, y forma de vida, y volveremos a ocupar el asiento que dejemos libre en la escuela del mundo espiritual, cuando cumpliendo con nuestro destino y programa de formación, necesitábamos venir a este mundo a ejercitarnos en las relaciones humanas, teniendo como base al amor y el respeto y control de las energías.
 
La cosa parece estar un poco liada, pero es de la única forma que a mi me cuadran los esquemas y me siento a gusto, si tus esquemas son diferentes, tu a lo tuyo, nunca y en ningún caso dejemos de ser nosotros mismos, para ser lo que ni entendemos ni nos gusta ser.
 
Yo estoy entrando en la vejez, y confieso que es de las épocas en que mas feliz y realizado me siento, y los niveles de ilusión y entusiasmo los tengo al máximo, siento que me queda por vivir y disfrutar una de las partes o etapas mas importantes y bonitas de mi actual existencia, es por eso que intento animar a todas las personas que por algún motivo crean y sientan que la vejez es motivo de desánimo, resignación, aburrimiento, el creer que ya no valemos para nada, etc., si alguien piensa de esta manera, le informo desde el cariño y el respeto que está bajo la influencia del error y la ignorancia, y que le impedirá saborear la vida en una de sus etapas mas significativas y productivas, recuerda que la cosecha se recolecta en la etapa final, si tu siembras un campo de trigo, la cosecha te la dará al final, todo es significativo y se puede usar como patrón de comparación y guía de orientación.
 
Cuando somos niños necesitamos del cariño y el amor al igual que de la comida y resto de atenciones, sin cariño la sonrisa no luce, y la alegría se hace difícil el poderla sentir, cuando llegamos a la vejez, y sobre todo a la ancianidad, nos ocurre un tanto de lo mismo, volvemos a necesitar esa aportación extra de cariño y amor para poder sonreír con autenticidad, y que nuestro cansado corazón sienta alegría y ganas de seguir latiendo.
 
Cuando llegamos a este mundo, el cariño forma parte del equipaje, se nos da con autenticidad y gratis, nuestros padres nos aman sin que tengamos que hacer méritos para merecerlo, cuando llegamos a la vejez y ancianidad, es diferente, gran parte del cariño que recibimos, es en base a como nos hemos comportado a lo largo de nuestra vida, si apreciamos que nuestra conducta no ha sido idónea para generar cariño, siempre estamos a tiempo de rectificar y tratar de enderezar lo que está torcido, al menos hay que intentarlo.
 
Para ir cerrando este artículo, una vez más os repito, que el hecho de que hayamos cumplido muchos años, no es motivo para no poder ser felices, sentirse útiles y realizados, pero es imprescindible que aprendamos, si es que no hemos aprendido, a colaborar con todo lo inevitable, y a colaborar con todas las leyes naturales con aceptación, cariño y respeto, contra una ley natural no se puede luchar con esperanza de vencer, porque te enfrentas a toda La Creación y a tu propia naturaleza, y eso para nada es inteligente.
 
Cada minuto de tiempo que nos queda, es un pequeño tesoro, ¡disfrutemoslo! ¡Convirtámoslo en una pequeña obra de arte!, si necesitamos cariño, es absurdo el pedirlo, pues nadie te lo puede dar si no lo siente, y si lo siente no hace falta que se lo pidas, recuerda lo que exponíamos líneas atrás, el mundo es como un frontón, siempre te devuelve parte de lo que tú le das, con su cosecha por añadido, vierte cariño sobre el mundo sin preocuparte de recibir nada a cambio, cuando esto se consigue, las necesidades de cariño quedan satisfechas, porque cuando damos cariño auténtico, primero hemos de sentirlo en nuestro corazón, y después le damos una dirección hacia alguien o algo, pero ese cariño brota del centro de nosotros mismos, y nos deja inundados y saciados, sólo el amor y cariño que brota de nosotros, puede saciarnos, el que nos llega desde fuera, puede aliviarnos momentáneamente y alimentarnos por cortos espacios de tiempo, cuando nos convertimos en fuente y centro de irradiación, jamás padeceremos sed ni hambre. 
   
Y como siempre, remato la “faena” diciendo, que todo lo que expresa este escrito y los anteriores son las ideas y formas actuales de percibir y sentir la vida del que escribe que le llaman José Miranda.

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