lunes, 15 de enero de 2024

UN MUNDO SIN SIGNIFICADO Lec-- 1 (Por Cristobal Martinez)

 

Reflexiones mañaneras
“Un mundo sin significado”
Hoy es uno de enero. Podría haber escrito sobre muchas cosas pero voy a aprovechar la ocasión y usar la primera lección de Un Curso de Milagros, pues -para mí- es la más importante y encierra tal vez la única verdad de este loco mundo.
“Verdad”, que bien usada cambiará completa-mente la percepción y experiencia que llamamos “vida”.
Dice así: “Nada de lo que veo significa nada”.
Y yo le añadiría “de por sí”.
Este es un mundo vacío de significado “real”.
No existe nada que produzca el mismo efecto en todos. Nada tiene ese poder.
“Significado” es decir lo mismo que juicio/valor/importancia, etc.
Lo que para alguien algo es valioso para otro puede ser carente de todo valor, luego: ¿Existe algo de verdad valioso?
¿O el “valor” es algo creado y creído por cada uno?
Si lo entendemos bien veremos que la paz se la da o se la quita uno siempre, y no depende de lo que ocurra -que no tiene un valor o importancia determinado- sino del que decidamos darle.
Así que nuestro “sentir”, nuestras emociones son el resultado de cómo decidamos “ver” (valorar) lo que en cada momento sucede.
Si a eso le añadimos que llegamos a esta vida con una mente en “blanco”, dónde todos los que llegaron antes se encontraron con un mundo vacío de todo significado, y por ello hubo que crear toda una escala de valores que nos lo mostrarán como “verdaderos” y que nuestra mente infantil incapaz de cuestionar los aceptará, pues seremos “programados” casi desde nuestro nacimiento…
Luego el mundo que vemos en realidad es el que nos han hecho ver…
Basta ir a otro país, a otra cultura, a donde haya otra “escala de valores” para ver mundos total-mente diferentes y todos creyendo estar en posesión de la “verdad”.
Cuando te das cuenta de todo esto surge un enorme poder: “El de decidir qué mundo quiero ver”.
Puedo dar o quitar valor voluntaria-mente, puedo decidir cómo me afectan los hechos, pues no tienen una importancia de por sí, sino la que decido asignarles.
Si a eso le añado que nada que pueda cambiar tiene verdadero valor -y aquí todo cambia- pues podré relativizar absoluta-mente cualquier suceso y transitarlo mucho más pacífica-mente que si le asigno y me creo que sí es verdadera-mente valioso.
Esa es tal vez la única ventaja que tiene un mundo vacío y estéril de significado y verdad: “El de poder asignarle el que uno quiere”.
Y tal como se lo demos se convertirá en una experiencia más o menos transitable o un infierno.
Que cada uno decida pues, qué mundo quiere ver.
Ya tenéis “trabajo” para el resto del año…
Buen día, amigos.
Kriss

No hay comentarios:

Publicar un comentario