Por esta razón, se nos dice que debemos usar el talento que recibimos. “A quienes den, se les dará; a quienes no den, se les quitará lo que tengan.”
La energía psíquica aumenta si la usamos y la hacemos circular. Es energía redentora, liberadora, mitigadora, curativa y elevadora. Este es el “don”, y debemos usarlo para servir a todas las formas vivas de la Naturaleza.
Cuando no usamos la energía psíquica existente, ésta se convierte en “un sedimento malo, llamado esclerosis...”
Algunas enfermedades son producto de la falta, del derroche o del mal uso de la energía psíquica. Sin embargo, también es cierto que las enfermedades más complejas son el resultado de una energía psíquica que el ser humano posee, pero que no utiliza.
Se nos dice que los científicos primero descubrirán los cristales de la energía psíquica y comprobarán que ella existe, y luego, descubrirán el fuego que acompaña a dicha energía.
El hecho de que tengamos conductas inapropiadas puede causar la destrucción de nuestras reservas de energía psíquica. La continua irritación nerviosa crea dicho veneno en el ser humano. Sin embargo, el Sabio que se refirió a este daño dice también que “el temor, la duda y la autoconmiseración son igualmente destructivos de la energía psíquica”.
Las mejores medidas preventivas tendientes a mantenerse sano, dinámico y eficaz consisten en eliminar el temor, la duda y la autoconmiseración.
La energía psíquica dinamiza nuestras acciones, emociones y pensamientos. El fuego que se produce a continuación de la energía psíquica genera irradiación, gravitación y creatividad en el ser humano.
...Esta corriente de energía se apoya en esfuerzos, como los que descubrimos en la abnegación y la proeza [heroica].
Cuando una persona lucha por ser abnegada, permite que la energía psíquica y el fuego la carguen y se derramen a través de ella. Asimismo, cuando una persona se esfuerza para elevar su propio ser y realiza actos de heroísmo, da paso nuevamente a la energía y al fuego psíquicos. Por esta razón, los maestros de la antigüedad hacían hincapié en la abnegación, pues sólo mediante esos esfuerzos, el ser humano podrá mantenerse en armonía con los Mundos Superiores y cargarse con energía psíquica y Fuego del Espacio, que no sólo hacen que él sea bello, dinámico y sano, sino que también irradie, sea creativo y ejerza su influencia sobre este mundo y los Mundos Sutiles.
El camino más breve para suicidarse consiste en usar esta energía con fines perversos. Asimismo, acumular esas energías, sin compartirlas ni usarlas con fines constructivos, equivale a destruirse.
Pensamiento y Energía Psíquica
Todos nuestros pensamientos son portadores de la fuerza y del fuego de la energía psíquica existente en nosotros. Emitimos ciertos pensamientos; después los olvidamos, pero ellos continúan energizando el Espacio, lo que produce ciertos efectos. El pensamiento se nutre y vive con nuestra energía psíquica.
Cada pensamiento liberado por nosotros siempre está vinculado con nuestra reserva de energía psíquica. Un pensamiento semejante se nutre a sí mismo y vive por nuestra energía psíquica. Si nuestros pensamientos son elevados y tienen una carga de luz, amor y belleza, entonces acumulan energía psíquica nueva y fresca procedente del Espacio y la transmiten a nuestro depósito de energía.
La energía psíquica se acumula en las habitaciones de quienes las electrizan con sus plegarias, su meditación, sus cánticos y su esfuerzo espiritual. Se nos dice que no debemos permitir que los extraños entren en esas habitaciones, porque perturban y debilitan el campo de la energía psíquica, e incluso ellos mismos se perjudican.
Cronos Demeter.
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