Viene de la 2ª parte. Hola gente, ¿Qué tal lo lleváis?, ¿me vais siguiendo con lo de las diferencias
humanas? Yo entiendo que todo esto es muy chocante, porque lo que hemos
escuchado y aprendido a lo largo de la vida, es muy diferente, pero es bueno que haya
diversidad de ideas para todos los gustos y necesidades, ello nos brinda la oportunidad de seleccinar lo que más nos gusta e interesa.
Hoy
siguiendo con el tema nos vamos a referir a las diferencias que existen ya de
principio, cuando un niño nace enfermo o sano, en cuerpo perfecto o
minusválido, en familia y entorno de miseria, normal o acomodado, etc.
Cuando
llegamos a este mundo como personas, el primer día de vida ya aprendemos algo,
pero es muy poco en relación con lo mucho que nos queda por aprender a lo largo
y ancho de toda la existencia, pero lo aprendido el primer día es el punto de
partida del segundo, y los conocimientos se van sumando, y cada día nuestros
conocimientos aumentan con la aportación diaria, cada mañana es punto de
partida, y contamos con la suma de lo que hemos aprendido desde que nacimos
hasta el presente, todo lo que vivimos, experimentamos, escuchamos, observamos,
etc., en cada momento, pasa automáticamente a formar parte de nosotros en forma
de conocimiento o capacidad, nuestro punto de partida cada día es diferente del
anterior, porque hemos incorporado lo aprendido en el último.
Cuando
ingresamos en el colegio, nuestros conocimientos son casi nulos, lo que
aprendemos cada día se va sumando a lo del día anterior, y al cabo de muchos
días conseguiremos con la aportación diaria sumándose a las anteriores superar
un curso de estudios.
Si observamos a un niño que lleva una semana en el colegio, y a otro que lleva un mes, existe una diferencia de conocimientos, y si observamos a otro que lleva un año, o dos años, etc. aún habrá más diferencia en conocimiento y comportamiento, ninguno de los niños es más importante que otro, pero están en niveles o cursos diferentes de estudio, y eso marca una diferencia en conocimientos, capacidades y posibilidades entre ambos, todos son lo mismo de importantes, pero todos poseen conocimientos y capacidades diferentes, y por supuesto que la causa de tales diferencias, es el tiempo que llevan en el colegio, y el nivel de aprovechamiento del mismo.
Cuando un
Ser llega a este mundo como persona, su punto de partida es diferente del de
los demás, porque cuenta con todo lo bien o mal aprendido en vidas pasadas, y
con las consecuencias que derivan del actuar de las mismas, en forma de ayuda u
obstáculo, por eso hay quien tiene una vida muy difícil y otros muy fácil, a unos
le van muchas cosas en contra, y a otros a favor, pero Dios nos da a todos por
igual, en verdad es el mejor de lo Padres y nos trata con el más grande de los
amores, y somos nosotros en el uso de nuestro libre albedrio, los que hemos
creado las condiciones de la actual vida y estamos creando las condiciones y
características de las siguientes, recordemos una vez más que fue Jesús de
Nazarét quien dijo: “en la cama que hagáis, en ella descansaréis”.
Ocurre que la gente no admite el que existan las vidas sucesivas, no acepta la reencarnación, entre otras cosas porque llevamos toda la vida escuchando que solo se vive una vez y punto, y ello suele ser más atractivo porque nos libra de las consecuencias de nuestro actuar, porque estamos seguros que cuando llegue la muerte todo acabó, da igual si hemos hecho el bien o el mal, la muerte soluciona todo.
El niño carece de conocimientos y apenas sabe distinguir entre lo bueno o malo, lo correcto de lo incorrecto, te puede meter un dedo en el ojo, y el no sabe que está haciendo daño, por eso cuando un niño hace una trastada lo vemos como algo normal, no se lo tomamos en cuenta, se suele decir: “son cosas de niños”, si la misma trastada la hace una persona adulta, ya no se considera normal y se le aplican las consecuencias.
Cuando el Ser Espiritual es infantil, es parecido al niño, no conoce los límites entre el bien y el mal, y actúa erróneamente en muchas de las ocasiones, no tiene creados muchos de los sentidos necesarios para comportarse correcta y dignamente en la vida como humano.
La mayor dificultad en estos
casos está en que nosotros vemos a una persona adulta e incluso anciana, y no
se nos ocurre pensar que en su interior mora un Ser infantil o adolescente que
todavía está en las primeras lecciones de su formación y capacitación
espiritual, y posiblemente no posee el concepto de la responsabilidad, de
ética, confunde al amar con el poseer, daña a los seres que más quiere, se daña
a sí mismo, etc.
En definitiva es un Ser infantil que está recibiendo aún las
primeras lecciones de la vida en la condición de humano, se encuentra todavía más
próximo a la condición animal, que a la condición hominal, de hecho en alguna
ocasión hemos dicho o escuchado: “esa persona es como un animal, no tiene
principios éticos ni morales”, en estos casos son Seres o espíritus todavía en su niñez o
adolescencia en los primeros cursos de su formación espiritual en la escuela de
la vida, y en la condición de humanos.
En la
anterior entrada decíamos que si solo viviéramos un día muy poco podríamos
aprender, necesitamos muchos días, muchas semanas, meses y años.
En la condición de Seres espirituales es similar, si solo tuviéramos una sola vida humana no nos enteraríamos de apenas nada, se necesitan muchas vidas para vivir y experimentar lo que es el amor, el odio, la alegría, la tristeza, el encanto, el desencanto, la esperanza, la desesperanza, vivir como hombre, como mujer, en pareja, en solitario, en armonía, en conflicto, como hijos, como padres, como dirigidos, como dirigentes, etc., de cada vez que venimos a la vida humana, experimentamos y conocemos algo diferente, una asignatura que unida al resto de asignaturas de otras vidas, completan un curso de conocimiento y capacitación espiritual.
Cada asignatura aprobada establece una diferencia en posibilidades, y condiciones internas y externas, por eso cuando llegamos a este mundo como humanos o personas, todos somos diferentes, y las condiciones de todo tipo que nos rodean y acompañan, también son diferentes, es nuestro patrimonio psíquico y espiritual que nunca nos abandona, es nuestra luz y nuestra sombra y ambas nos hacen diferentes del resto, en todos los sentidos excepto en uno, que somos Hijos de Dios y receptores del mismo Amor.
Continúa en la 4ª parte. Saludos.
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