Por muchas informaciones que leamos en internet y en grupos espirituales, no concretan claramente la diferencia de ALMA Y ESPÍRITU.
Estamos caminando hacia unos tiempos en los que dominará la espiritualidad, y en consecuencia, hacia unos tiempos en los que debe jugar un papel primordial el Alma y el Espíritu del Ser humano.
JESÚS nos expresa: “El Alma es el principio inteligente de la Creación. El Alma es, la única energía que tiene la cualidad divina en la máxima expresión, es la identidad con Dios: EL AMOR .
El Alma como chispa Divina del Creador es “DIOS ACTUANDO” a través del SENTIMIENTO DE AMOR, contiene en potencia en su germen interno, toda la capacidad de sabiduría que el Ser humano puede y debe adquirir a través de todas sus existencias.
La palabra Espíritu es otro de los vocablos sobre los que existe mucha imprecisión al ser utilizado. El Espíritu es la naturaleza razonativa, nuestra inteligencia, la productora del pensamiento, que tiene la capacidad de razonar, recordar, entender, imaginar, crear.
El Espíritu realiza siempre la acción de pensar y de razonar, tanto si está encarnado como si se encuentra desencarnado, aprendiendo a través de las acciones.
LA FUSIÓN DE ALMA Y ESPÍRITU es el trabajo que el Ser espiritual, debe de conseguir para evolucionar hacia la LUZ.
Observemos que muchos espíritus desencarnados se encuentran en diferentes planos evolutivos, y por todas partes, pues cada uno de ellos ha conseguido un nivel de conciencia que le sitúa en diferentes moradas.
LA EVOLUCIÓN ES CONSTANTE, todos estamos aprendiendo y la LEY que es Dios y es Amor, nos impulsa a nuestro destino que es llegar a la SABIDURIA ABSOLUTA Y LA PERFECCIÓN TOTAL.
Al encarnar en un cuerpo humano, nuestra Alma se ubica en el corazón, Jesús nos expresó “ Buscar la Verdad en el fondo de vuestros corazones”. Y nuestro Espíritu se ubica en el cerebro, en sus hemisferios.
Nuestra unión de Cuerpo, Espíritu y Alma es el acoplamiento esencial de esta última encarnación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario