Viene de la 1ª parte. ¿Qué hace el hombre con su fuerza de acción, con su poder de acción? Hace la guerra.
¿Pero es que el libre albedrío, la libertad de actuar y de concebir la acción, le fue dada para hacer la guerra? No.
Así que no hay que culpar a Dios por haber permitido la guerra. Dios no
permitió nada, Dios les dio la libertad a los hombres para que actúen
como ellos quieran.
Y así, los hombres hacen lo mismo con todas sus energías.
No se los reprochamos porque apenas están aprendiendo a usar sus
energías adecuadamente y como un niño que se cae varias veces antes de
saber caminar, los hombres caen en los desequilibrios antes de saber
manejar armoniosamente sus energías.
¡La Felicidad y La Inmortalidad!
Si Dios los hubiera creado para que fueran sus esclavos, la Creación no
tendría ninguna diversidad, no dispondrían de ningún libre albedrio.
Ahora bien, el comportamiento de los humanos con el planeta es la prueba
que los hombre son libres, que los hombres pueden hacer lo que quieran,
pueden incluso hacer el mal, mientras que las religiones dicen que Dios
es bondad. Si Dios los hubiera creado para que obedecieran sus leyes,
no se les permitiría tener la libertad de hacer el mal. Dios no los creó
para que sean sus sirvientes y lo adoren, sino para que se vuelvan los
depositarios del poder creativo y se conviertan en los reyes de la
Creación.
¿Qué es la verdadera libertad?
La libertad es
como Dios y es por eso que no se puede expresar o explicar con palabras,
porque se trata de un estado (por ejemplo ¿cómo explicar lo que es
estar enamorado a alguien que no lo ha vivido?). Es un estado al que se
acercan a medida que evolucionan.
La libertad es un nivel de
evolución en el que la felicidad es total, donde la conciencia está
completamente dilatada y comprende su inmensidad. Y del hecho que siente
su inmensidad, que siente su eternidad, ella sabe que es libre, porque
el infinito es la libertad. Así que no se vuelve libre no importa quién,
no se vuelve libre cualquier profano que hace no importa que.
La
libertad es tan sagrada como el nombre de Dios. Es por ello que el
hombre no conoce la libertad, porque no entiende que está tratando con
algo sagrado. Mientras que arrastre la libertad en el lodo de lo
profano, el hombre estará encadenándose porque la prueba iniciática
estará siempre ahí para demostrarle que se equivoca, y que la libertad
es la recompensa por el desarrollo efectuado y no una permisividad total
en la acción y el pensamiento.-
miércoles, 19 de marzo de 2025
¿ES EL HOMBRE LIBRE? 2ª Parte (Por Jean Jacques)
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