Buenos días
gentes, en alguna ocasión he dicho que la vida es mágica, y es cierto, cuando
me dormí ayer era miércoles, y me he despertado en jueves, lo que era el presente
ahora es historia, es pasado, el tiempo jamás se detiene, mantiene un ritmo
constante, el tiempo es como el deslizamiento de la Vida a través de todos y
cada uno de los infinitos procesos necesarios para el buen funcionar de la
Madre Naturaleza en el infinito espacio, es algo grandioso y mágico, es
inmutable e inalterable, nunca acelera el ritmo por motivo alguno, ni tampoco
lo ralentiza, contiene en su esencia la perfectibilidad e inmutabilidad, el
tiempo es maravilloso, aunque algunos de nosotros tengamos problemas en
relación a él.
El principal
problema es que aún no hemos aprendido a mantenernos en el presente, y
aprovechar lo que cada momento nos brinda, somos muy selectivos a favor de
nuestros gustos, complacencias, costumbres, fantasías, paranoias y demás, y cada vez que
no nos gusta lo que el momento presente nos trae, escapamos hacia el pasado o
el futuro, a fortalecer recuerdos de vivencias del pasado, lo cual significa un
gran impedimento para avanzar hacia adelante, porque cuanto más fortalecemos el
recuerdo del pasado, más fuerte es el amarre que nos sujeta a esa circunstancia
o evento, y supone un pesado lastre a la hora de avanzar hacia la meta del
destino.
O a través de nuestra imaginación y fantasía, creamos historias a modo de expectativas que pudieran ser posibles realidades venideras, o simplemente fantasías pertenecientes al mundo de “nunca jamás”, cada vez que nos inventamos una historia la archivamos en nuestro almacén de material disponible, donde guardamos lo que nos puede ayudar o perjudicar, cada vez que archivamos una historia, para nuestro subconsciente es tan real como cualquier otra.
Para nuestro
subconsciente todo es real, él no cuenta con capacidades de raciocinio y
selección, y resulta que alguna de las historias fantásticas que nos creamos en
base a nuestra fantasía y delirios varios, puede aflorar en algún momento
presente como una realidad más, con el gran inconveniente de que no se
corresponde con nuestra realidad de vida, ni con los procesos de la Naturaleza,
pero nosotros lo sentimos como algo propio, algo real, y es entonces cuando
decimos que nadie nos comprende, que nos sentimos como el patito feo.
En
el
consciente de cada momento, de cada instante, nos interesa el estar
atentos y mantener activadas nuestras capacidades de selección,
razonamiento,
enjuiciamiento, etc., y antes de archivar una historia o cualquier otra
cosa,
hemos de estar seguros de que nos puede aportar más beneficios que
perjuicios,
una vez que llega a formar parte de nuestro subconsciente, es una
realidad
igual a las demás, y para modificar o transformar el contenido del
subconsciente es una labor difícil y se necesita de instrucciones un
tanto
especiales.
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