Una
persona verdaderamente despierta y consciente nunca te va a imponer sus
creencias. Tampoco te va a ridiculizar ni va a colocarse en un nivel
intelectual o espiritual superior. Expondrá con respeto lo que opina y
te dará la libertad de pensar lo que desees, sin necesidad de enzarzarse
en ninguna discusión o de defender a vida o muerte su verdad.
Para
comprobar el nivel de conciencia de la persona que tienes enfrente,
observa la paz que desprenden sus palabras y la libertad que
te da de ser quien eres y de opinar como opinas. Si su "espiritualidad"
se basa en demostrarte airadamente que estás equivocado, en aconsejarte
lo que deberías hacer o pensar (sin que tú se lo pidas), en evidenciar
su superioridad moral o en decirte cuál es la "única verdad", puedes
estar seguro de que se trata de alguien dominado por el ego espiritual.
Sobre todo, ponte en alerta (alerta MÁXIMA) cuando te digan que desean
"salvarte" o encauzarte por el camino "correcto", cuando te den órdenes o
cuando te juzguen gratuitamente según su dogmático sistema de
creencias.
Eres
libre de pensar o creer lo que quieras en este momento de tu vida. Tu
evolución te ha llevado hasta donde ahora estás, y eso es totalmente
aceptable y respetable. Atrévete de una vez a confiar en ti y a
permanecer en paz con todo lo que eres, opinas y sientes. Si alguien
viene y trata de convencerte, advertirte o menospreciarte en nombre de
una supuesta espiritualidad "única y sagrada", ya sabes que esa persona
no respeta el camino de los demás y que, diga lo que diga o canalice a
quien canalice, no tiene ninguna credibilidad ni autoridad moral. A
partir de ahí, tú decides qué camino tomar: el de respetarte a ti mismo o
el de prolongar una relación de sumisión y desigualdad. El respeto que
te muestres será, siempre, el que recibirás.
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
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