Mientras
busquemos fuera de nosotros, en un lugar, a través de una fecha,
cualquier radiación de un Cristo, se busca fuera de uno mismo, donde
reina el disturbio.
Hay
que buscar en sí mismo. Tenemos la respuesta en nosotros, y no es una
visión del Espíritu, es una realidad del Espíritu. Mientras busquemos al
exterior, olvidamos el lugar primordial que es el corazón de nuestro
Ser.
Mientras
demos nuestro poder a otro Cristo no seremos nuestro propio Cristo y
nos alejamos de la Unidad. La resolución final es la entrega a la Luz,
que no puede situarse fuera del interior de nuestro Ser y no en otros
modelos.
Es
nuestra libertad de búsqueda hacia el exterior la que nos impulsa al
interior, cuando las respuestas que se reciben del exterior no nos
facilitan Paz, serenidad y se sigue buscando. Eso significa que
tendrás todavía que buscar al exterior la prueba de tu realidad
Crística.
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