Hablar de las propias vidas pasadas (o futuras) no debería convertirse en un pequeño circo o en un nido de vanidad para nuestro ego. Lo más importante es el aprendizaje que hemos extraído de esas vidas que recordamos para emplearlo en la actual, y no quién se ha sido o la fama o el reconocimiento que pudimos obtener...
Puedes haber vivido como faraón en el pasado y apenas haber aprendido o avanzado nada en tu camino espiritual, o haber vivido como basurero y haber dado un salto cuántico en lo que respecta a tu crecimiento en conciencia...
Recordemos que lo material es muchas veces relativo, y que no importa tanto lo que tenemos y lo que nos rodea, sino lo que hacemos con ello: nuestra actitud ante el entorno y nuestra madurez a la hora de enfocar nuestra vida y la de los demás. 
.
Javier López Alhambra
No hay comentarios:
Publicar un comentario