miércoles, 19 de marzo de 2025

LA INFORMACIÓN 3ª Parte (Por José Miranda)

 

Viene de la 2ª Parte.     Una vez mas repito, aunque resulte pesado, cuando alguien nos habla, nos transmite “información”, cuando nos sonríe, cuando llora, cuando salta, etc., todo es información, y una gran parte del bienestar y éxito de nuestra vida, depende de cómo la aceptemos, interpretemos, reaccionemos y actuemos ante cualquier tipo de información, no nos tomemos absolutamente nada personalmente porque la mayor parte de esa información son las asignaturas o pruebas del día, son los deberes colegiales que nos presentan según nuestro programa de estudios espirituales, y esta realidad apenas la tenemos en cuenta, puede que por desconocimiento, o por que vamos en automático.
 
Cuando yo estoy contemplando un paisaje, no es otra cosa que una información que llega hasta mí, y mis ojos que están diseñados para percibir esa escala de frecuencias e impresiones, producen unas sensaciones que mi cerebro, contrastando con los datos que le aporta mi personalidad, interpreta que es un paisaje.
 
Cuando escucho un sonido es otra frecuencia sonora, que está dentro de la gama para la que mi oído está diseñado, y me produce una sensación que nuevamente mi cerebro lo interpretará y lo convierte en información, y así sucesivamente ocurre con el resto de sentidos de percepción externa.
 
Con los sentidos de percepción interna, siendo algo muy íntimo y próximo a nosotros, hay mucho desconocimiento, porque son asignaturas, que en su mayoría no se imparten en los programas de educación establecidos, ni tampoco son temas que se traten en casa ni en sociedad, pero no por ello son menos importantes, porque en coordinación con los de percepción externa, constituyen la base y punto de partida de todas nuestras manifestaciones y actuaciones a lo largo y ancho de toda nuestra existencia.
 
Al igual que el mundo externo es ilimitado, el interno también lo es, no existe ningún límite para nada, por eso no hay dos seres iguales en ninguno de sus múltiples aspectos, cada Ser expresa una pequeña porción de esa inmensidad ilimitada que conforma lo que llamamos La Creación, y esta es la principal razón por las que las competencias y rivalidades entre cualquier Ser o habitante de este u otro mundo cualquiera son absurdas e improcedentes y propias de Seres poco evolucionados, tienen que ser diferentes, y comportarse también de forma diferente, y si nuestro conocimiento interno estuviera al mismo nivel que el externo, habría más equilibrio en las personas y en nuestra sociedad, porque comprenderíamos que las diferencias entre personas, animales, vegetales, minerales, etc., son estrictamente necesarios para que exista ese milagro al que llamamos Vida.
 
Los seres humanos, a pesar de que somos la obra maestra de La Creación, la mayor parte somos muy inconscientes, hasta tal punto que poseemos dones, facultades, posibilidades y medios de un valor e importancia incalculable, y la mayoría de las veces ni nos damos cuenta, ni le concedemos apenas importancia, poseemos los tesoros mas valiosos, y malgastamos nuestra energía, recursos y hasta nuestra vida, persiguiendo e intentando conseguir y poseer cosas, que cuando se tienen y pasa la euforia de los primeros días, nos damos cuenta de su inutilidad.
 
Las fantasías, las competencias absurdas, y esa falta de objetividad y criterio propio, nos convierten en blancos fáciles de ese enorme montaje social y lucrativo al que llamamos las estrategias del consumismo desvirtuado y adaptado al beneficio de las grandes productoras y comercializadoras, y todas estas realidades nos llegan a través de información que solemos dar por buena sin apenas analizar ni saber si obra a nuestro favor o en contra.

Con nuestros sentidos y facultades de percepción interna, que son los que nos informan de todo cuanto ocurre en nuestro interior, y el medio del que disponemos para pensar, sentir, razonar y elaborar ideas y conceptos, nos ocurre un tanto igual que como ya venían instalados de fabrica, y están ahí y los podemos usar como queremos y cuando queremos, pues lo consideramos todo tan normal que ni reparamos en su existencia, y si no reparamos en su existencia no tenemos la necesidad de estudiar ni controlar nada, la información que recibimos en los estudios oficiales, en su mayoría está orientada al estudio y control de todo lo externo, y por tal motivo la atención casi siempre esta orientada de nosotros hacia fuera, allí donde tenemos nuestra atención, se dice que tenemos nuestra alma y corazón y la mayor parte de nuestra ilusión, de ahí el dicho “se le da tan bien, porque lo hace de corazón”, “le queda tan bien, porque le pone el alma en ello”.
 
La atención es indispensable para el estudio, realización, control, vigilancia y cualquier labor que se realice, cuando estamos realizando una labor y nuestra atención está en otro sitio, de ninguna de las maneras nos puede salir bien, nuestra alma, nuestro corazón y nuestro interés, están ausentes, hemos dejado al cuerpo solo, y aunque puede usar el automatismo, es decir, lo que tenemos gravado de ocasiones anteriores, he incluso para eso necesita algo de atención, porque necesita acceder al archivo donde se encuentra esa información leerla, procesarla y utilizarla dentro de su orden.
 
Teniendo en cuenta lo dicho, es lógico y normal el desconocimiento de nuestro mundo interno, y la información que nos llega continuamente del mismo apenas si nos enteramos porque nuestra atención está casi siempre de nosotros hacia fuera, en todo lo externo, y nuestros pensamientos, sentimientos, reacciones y esa inmensidad de escenas y episodios que se producen y desarrollan en nuestro interior, la mayoría de las veces van por libre, al azar, y con un alto grado de error y vulnerabilidad, porque los dueños de casa, el mayordomo y el resto, que son los encargados del orden, control, selección y organización, están ausentes en otro mundo o lugar.
 
Por otra parte si dirigimos nuestra atención siempre hacia dentro no podemos realizar con eficacia nuestras labores del diario que realizamos en el mundo externo, pero para cada problema existe una solución.
 
El conocimiento Gnóstico explica con detalle una filosofía que se trata de dejar siempre un mínimo de nuestra atención vigilando todo cuanto ocurre en nuestro interior, al igual que en un cuartel militar siempre está el cuerpo de guardia velando por la seguridad de todos los soldados y mandos que se encuentran en el interior, pues mas o menos se trata de algo por el estilo. Este tema da para mucho pero lo dejamos aquí, todo lo expuesto solo son mis ideas, un saludo.

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